Ave Maria

Desde el escritorio de fr. Ángel (47)

Queridos hermanos:

Espero que se encuentren muy bien y gozando de la paz que el Señor nos concede en estos días de gracia y de preparación a la Pascua.

En las próximas semanas tendremos la oportunidad de profundizar y vivir diversas experiencias de fe que nos ayudarán, seguramente, a cualificar nuestra condición de discípulos y a iluminar con esperanza nuestro camino cotidiano, que en algunas ocasiones percibimos como "noche oscura". El viernes 30 de marzo celebramos la fiesta de Santa María junto a la Cruz (Iuxta Crucem). Nuevamente la figura de María sale a nuestro encuentro para recordarnos que nuestra única gloria es la Cruz de Cristo, necedad y locura para muchos, y además para que no olvidemos las palabras del epílogo de nuestras Constituciones: "puesto que el Hijo del Hombre sigue todavía crucificado en sus hermanos, nosotros, Siervos de la Madre, queremos estar con ella a los pies de las infinitas cruces, para llevarles consuelo y cooperación redentora". Del 8 al 11 de abril celebramos el Triduo Pascual, el misterio de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor, razón y garantía de nuestra fe y de nuestra existencia. Misterio que no puede dejarnos insensibles, apáticos, tristes y desalentados, sino que por el contrario debe renovar desde lo más profundo de nuestro ser la pasión sin límites por Dios y por la humanidad. La Resurrección del Señor nos convierte en hombres y mujeres de esperanza y en instrumentos de justicia y de paz. El domingo 15 de abril nuestra familia religiosa de los Siervos de María se alegra por la beatificación de Magdalena Starace, una hermana que vivió intensamente su opción por Dios y por la humanidad, concretizada en su amor y dedicación a los pequeños y a los que nada tienen. El amor a nuestros santos y beatos debe invitarnos a consolidar nuestra unión con Dios y a reforzar nuestro servicio a los últimos. Nos alegramos, también, al saber que contamos con alguien más que nos acompaña en nuestra aventura humana y creyente, en nuestra vida consagrada de Siervos, en nuestra andadura histórica.

Bueno, pues a festejar y a vivir con alegría nuestra fe y nuestra esperanza y a transmitirla con convicción a los demás. Felices Pascuas de Resurrección.

Santa María, Madre de los vivientes junto a la Cruz, donde se consuma el amor y brota la vida, sea la imagen que nos guía en nuestro compromiso de servicio.

Desde nuestro convento de san Marcelo,21 de marzo de 2007

fr. Ángel Mª

Jesús, hijo del cielo, por tu Padre,
hijo de la tierra, por tu Madre,
haznos hijos de la tierra y del cielo,
por las oraciones de la Madre de Dios.
Jesús, una lanza ha traspasado tu costado,
quizás también tu corazón.
A ti, María, una espada te traspasa el corazón.
Señor, concédenos participar
en este intercambio terrible,
por las oraciones de la Madre de Dios.
Jesús, hijo de la Virgen,
haznos, como al discípulo que tu amabas,
testigos de la luz y de la vida,
por las oraciones de la Madre de Dios

(Bartolomeo I, Patriarca de Constantinopla)

 

Fray. Angel