AVE MARÍA

Desde el escritorio de Fray Ángel (32)

 

Queridos hermanos,

Reciban un cordial y "caluroso" saludo desde Roma; espero que se encuentren bien y gozando de paz y bienestar en el Señor.

En el mes de agosto, como ustedes sabrán, se llevará a cabo la Jornada Mundial de la Juventud, en Colonia, Alemania. Sin duda alguna, es un acontecimiento que en el contexto eclesial posee un grande significado. Los jóvenes son el futuro y la esperanza de la Iglesia y de la humanidad, por eso es importante dialogar con ellos y escuchar sus interpelaciones con la finalidad de encontrar juntos y en profundidad a Cristo vivo, a Cristo el eternamente joven.

Esta es la jornada número 20 y tiene como tema guía las palabras de los Magos: "Venimos a adorarlo" (Mt 2,2). Es un tema que permite a los jóvenes de todos los continentes recorrer idealmente el camino de los Magos. Un camino que está caracterizado por un viaje, por una estrella que les sirve de guía y por la alegría de un encuentro; un encuentro con Jesús y con María su Madre. Un encuentro que hoy nos invita a todos a ofrecer el oro de nuestra existencia, lo mejor de nuestras vidas; el incienso de nuestra ardiente oración y la mirra, el afecto lleno de gratitud hacia el verdadero Hombre que nos amó hasta la muerte (cfr. mensaje de la jornada, n.4). Venimos a adorarlo y hoy queremos verlo "con los ojos de la carne a través de los acontecimientos de la vida y en el rostro de los demás". Venimos a adorarlo y a descubrirlo en los pobres y en los últimos, porque Él es la roca sobre la cual podemos construir nuestro futuro y un mundo más justo y solidario.

Buscarlo, encontrarlo y testimoniarlo. Es el verdadero desafío para todos, jóvenes y menos jóvenes. Cuando se encuentra a Cristo y se acoge su Evangelio, la vida cambia y no podemos callarnos la propia experiencia. La jornada mundial de la juventud debe hacernos pensar en nuestra búsqueda y experiencia de Dios; debe empujarnos a verificar nuestro encuentro y servicio hacia los demás; debe permitirnos radicalizar nuestro testimonio vocacional, porque todos somos promotores de una vida al servicio de Dios y del hombre y la mujer de todos los tiempos.

En este contexto de juventud...:

a.. deseamos un intenso momento de comunión, reflexión, amistad y renovación a todos los jóvenes que participarán a la JMJ, de Colonia, con los Siervos de María (del 10 al 21 de agosto). Desde ahora, un gracias sincero a todos los organizadores de este evento, de manera especial a la CONFITES por su apoyo incondicional.

b.. deseamos lo mejor a fr. Benito M. Fusco por todas las iniciativas que realiza con los jóvenes, de manera especial con el Grupo Misionero Juvenil de los Siervos de María que cada año vive diversas experiencias en situaciones culturales, religiosas y sociales muy particulares (India, Brasil, Chile, Albania, México, Bolivia, Filipinas...) y en las cuales también participan religiosas de la Familia OSM.

c.. deseamos perseverancia y recordamos con gratitud a todos los miembros de la familia de los Siervos (frailes, monjas, religiosas, laicos), que dedican su vida con generosidad a la causa de los jóvenes en el mundo universitario, en las escuelas, con los niños de la calle, con los huérfanos, etc. La opción por los jóvenes es fundamental en la vivencia de nuestro carisma.

Que Santa María, Asunta al Cielo, los acompañe. Dios los bendiga.

Fr. Angel Mª

 

"Nuestras comunidades estén preparadas a ir hacia los jóvenes, donde ellos se encuentran; conocerlos en su cultura y lenguaje, aceptarlos como son y también con sus provocaciones; caminar con ellos, hacer una clara opción por ellos, junto a la Iglesia. Partir en misión hacia ellos y con ellos".

(Capítulo General OSM nº 36.4)