AVE MARÍA
Desde el escritorio de Fray Ángel
REGINA CŒLI, LÆTARE, ALLELUIA !
Queridos hermanos/as:
¡Felices Pascuas de Resurrección!
Reciban un cordial saludo y los mejores deseos de todo bien en este tiempo en que celebramos la Resurrección de nuestro Señor Jesucristo.
La Pascua hace referencia a un acontecimiento sucedido una vez para siempre, pero al mismo tiempo tiene una incidencia concreta en nuestra vida de todos los días. Las palabras de san Ireneo: “la gloria de Dios es la plenitud humana”, siguen siendo una luz para entender el significado de la Pascua. La Resurrección del Señor no sólo garantiza nuestra fe, sino que sostiene nuestra esperanza y nos invita a vivir el amor. El hombre da gloria a Dios y pone de manifiesto la fe en la Resurrección cuando vive plenamente su humanidad y hace suyos los sentimientos de Cristo. Vivir la Resurrección es vivir en plenitud cada momento de nuestra vida, de tal modo que nuestra misma existencia refleje la luz del Resucitado. Como discípulos del Resucitado estamos llamados, pues, a ser testigos de la vida y a oponernos a toda forma de muerte. El tiempo de Pascua es el tiempo de Cristo y el tiempo del hombre, el tiempo del espíritu y el tiempo de la Iglesia: en Cristo el universo resurge y se renueva, el hombre regresa a las fuentes de la vida y el Espíritu introduce a la Iglesia en la comprensión del misterio de Cristo.
Vivamos, pues, un intenso tiempo pascual y que la luz de Cristo resucitado ilumine nuestras vidas y las colme de esperanza y de paz.
Santa María, Mujer de la Pascua, gloria del Espíritu, acoge la oración de tus Siervos.
¡Felices Pascuas de Resurrección
Fray Ángel M. Ruiz Garnica, o.s.m. - Prior General