AVE MARÍA

Desde el escritorio de Fray Ángel (45)

 

Queridos hermanos,

Espero se encuentren gozando de salud y paz en el Señor después de haber celebrado y vivido con entusiasmo las fiestas navideñas que nos han llenado a todos de alegría y han renovado nuestro deseo de llegar a ser siempre mejores Siervos de María.

Antes que nada quiero agradecer infinitamente a los frailes y a toda la Familia de los Siervos de María, de India, Filipinas e Indonesia, la fraternal y amistosa acogida que nos han ofrecido, a fr. Lourdusamy y a mi, durante nuestra estancia en aquellas tierras los meses de noviembre y diciembre pasados. Sinceramente les confieso que he experimentado el don de la fraternidad sin fronteras y he podido compartir el carisma de nuestra Orden en todas sus dimensiones. Me llena de satisfacción el haber comprobado que nuestra Familia religiosa, en su pequeñez, posee un potencial de dones que debe crecer cada día para poder irradiar el amor y la esperanza en las realidades donde estamos presentes. No debemos tener miedo, hay que arriesgar, hay que apostar, hay que lanzarnos sin complejos a la aventura de la fe en el nombre del Señor y bajo la inspiración de María porque vale la pena hablar a los demás de nuestra vocación, de nuestra vida, de la espiritualidad de los Siervos y Siervas de María. Tenemos que salir de nuestros escondrijos y distribuir a manos llenas la herencia que hemos recibido. No es suficiente lamentarnos por la situación del mundo de hoy, por los problemas de nuestra sociedad, por la falta de vocaciones. Es muy fácil encontrar excusas y permanecer indiferentes, replegados, con los brazos cruzados y pensando que nada podemos hacer. Si amamos lo que somos y lo que hacemos no nos queda otra que contagiar a los demás de nuestra alegría e invitarlos hacia la novedad de Cristo, el eternamente joven, y trabajar por el Reino, al estilo de María. Así que adelante, ánimo, no se cansen de hacer el bien y de encarnar el Evangelio y nuestra espiritualidad en donde quiera que estén. Renueven la gracia que les ha sido dada y siéntanse orgullosos de haber dicho si al Señor en la Familia de los Siervos. Seguramente esta es una de las mejores formas de recordar y celebrar a nuestros Siete Santos Fundadores. Buena Fiesta a todos.

Santa María, Mujer de nuestros orígenes, nos conduzca por los caminos de la vida, de la ciudad y del monte, al encuentro con Cristo y con los hermanos.

Convento de san Marcelo, 15 de enero de 2007,memoria del Beato Santiago de Villa, Limosnero

Fray Ángel Mª

A propósito del nacimiento de nuestra Orden….

"El esfuerzo de Dios, de dar vida a lo que no existe, toma forma:
la utopía se hace historia en una koinonía fundada sobre la amistad,
sin secretos de unos para con otros y libres de celos,
sobre la adelfocracia,
sobre la valentía de llevar unos el peso de los otros
y sobre un amplio respiro humano y religioso
más allá de la estrechez de horizontes,
difundiendo y transmitiendo germes de belleza y positividad
en medio del dolor del mundo"

(fr. Giancarlo M. Bruni, Abitare la terra)