Ave Maria
Desde el escritorio de fr. Ángel (27)
Queridos hermanos:
Reciban un cordial saludo en el Señor y Santa María. Espero que se encuentren gozando de paz y bienestar.
Estamos iniciando el tiempo de cuaresma, un periodo especial del año litúrgico que nos invita a cualificar nuestro camino de fe fundamentándolo en la escucha de la Palabra de Dios. La cuaresma, que es nuestra preparación a la Pascua, nos recuerda la importancia de ser coherentes y significativos a partir de un conocimiento profundo del misterio pascual de Cristo. La caridad fraterna, manifestada en el ayuno, la limosna y la oración, adquiere una connotación particular cuando somos capaces de mirar dentro de nosotros mismos para desprendernos de todo aquello que obstaculiza nuestro itinerario de fe y de esperanza, de testimonio y de alegría. La mansedumbre, la sencillez y la humildad se convierten en tres espacios aptos en donde podemos concretizar y, por lo tanto, vivir en plenitud nuestra conversión. Ojalá que algo podamos hacer, porque ya estamos hartos de las palabras fáciles y estériles que no cambian nuestra vida.
En este contexto de camino y conversión los invito a: tener menos "problemas estúpidos" y más "problemas serios"; a "purificar la memoria" de tantas heridas y recuerdos negativos del pasado; a la apertura y a la disponibilidad a la acción del Espíritu en nuestras vidas; a profundizar los textos sobre las tres prioridades de nuestro capítulo general, de manera especial el de la búsqueda de Dios y a considerar atentamente el mensaje del Papa para la cuaresma de este año (los ancianos) aplicándolo también a la realidad de nuestra familia religiosa.
En estos días estamos celebrando, también, la fiesta de nuestros Siete Primeros Hermanos Padres, una ocasión privilegiada para renovar nuestra consagración y relanzar nuestro carisma con grande alegría. Son los Siete quienes nos recuerdan la importancia de la fraternidad, de la amistad, de la misericordia, de la itinerancia, del servicio y sobre todo del dejarnos inspirar por María, la humilde Sierva del Señor. Hay que celebrar concretizando y viviendo aquello en lo que creemos; es la mejor forma de recordar y honrar a nuestros hermanos.
Que el Señor los colme de bendiciones y les conceda vivir una auténtica cuaresma en preparación a la Pascua. Fr. Ángel Mª. Ruiz Garnica
Roma, Convento de San Marcelo, 9 de febrero 2005, Miércoles de Ceniza
"Buscar a Dios es consolador, pero también exigente; supone renuncias y opciones radicales. ¿Qué implica esto para ustedes en la actual situación histórica? Seguramente una acentuación de la dimensión contemplativa, una intensificación de la oración personal y una revalorización del silencio del corazón......"
(Capítulo General 2001, mensaje del Papa)