REFLEXIONES POR DIEGO MILLÁN

"Homenaje a nuestros abuelos"

Queridos amigos y amigas:

Si la semana pasada hice mi particular homenaje a mi madre y a vosotras, amigas madres, hoy quiero hacer un público reconocimiento a las personas mayores, a nuestros abuelos. Porque me resisto a esta sociedad nuestra tan tecnificada donde parece que lo que es útil ya no sirve, donde parece que cumplir los 65 años es ya claudicar de la vida, donde parecer que ser un anciano es ser un estorbo. Y eso que muchos de ellos siguen ahí en la brecha, ahora cuidando nietos, llevándolos al colegio, dándoles el tiempo y el cariño que a veces los padres no les pueden ofrecer porque están demasiado ocupados en el trabajo, enseñándoles valores, contándoles historias, hablándoles de Dios. Y muchas veces ni siquiera se lo agradecemos, lo vemos como una obligación que tienen ellos, ahora que ya no trabajan o que tienen mucho tiempo libre.¡Cuántos ancianos abandonados, solos, sin visitas de la familia en las residencias y asilos, con la tristeza como compañera!. 

Nos olvidamos fácilmente de lo que ellos hicieron por nosotros y de que un día nosotros también llegaremos a esa situación. Vivimos en una sociedad capitalista y consumista donde sólo sirve lo que produce, lo que vale dinero, lo que rinde. No hay sitio para la gratuidad. La familia vive muchas veces según este esquema trabajo-consumo, olvidándose de valores fundamentales como cariño, respeto, escucha, tiempo, dedicación, generosidad. 

En nuestras sociedades occidentales, al contrario de las orientales, africanas y sudamericanas, no tienen a los ancianos como maestros de sabiduría, sino como seres ya acabados que no saben de nada de los adelantos modernos de la ciencia y la técnica. Y eso es verdad, pero ¿es eso lo más importante para ser feliz?. 

Quizá nuestros ancianos, abuelos, personas mayores, no tendrán los conocimientos técnicos, pero tienen algo más valiosos: la sabiduría de la experiencia de la vida, una vida en muchos casos llena de sacrificios y amor por sus familiares y por los demás. 

Perdonad si soy duro y si exagero, porque es verdad que junto a esto hay muchas familias, entre ellas vuestras familias, que amáis, cuidáis, escucháis y respetáis a vuestros ancianos y abuelos, o lo habéis hecho si ya han fallecido. Pero nunca viene mal un pequeño toque de atención para nosotros, para nuestras familias y nuestra sociedad. 

Hoy además quiero recordar dos cosas: es el Día de la Madre en todo el mundo Hispanoamericano, en especial en mi querido y recordado Chile, así que quiero felicitar a todas mis amigas madres de aquella parte del mundo. También hoy mi pueblo, Porcuna, provincia de Jaén, en el sur de España, ha celebrado la fiesta de la patrona, la Virgen de Alharilla. Mi saludo y felicitación para mi madre, mi familia y mis paisanos que viven allí. Y para terminar, Madrid estará mañana de fiesta con su patrón San Isidro. ¡Felicidades a todos los madrileños, los autóctonos y los de adopción, los que aquí nacieron y los que aquí aprendieron a amar a esta hermosa ciudad, abierta, cosmopolita, bullanguera, monumental, acogedora, llena de vida y de color!.

Os mando un hermoso mensaje sobre nuestros abuelos los ancianos. Espero que os guste. Os los envío con todo mi cariño y mis mejores deseos de paz y felicidad para esta semana. Os quiero.

Diego Millán García, C.S.V.