REFLEXIONES POR DIEGO MILLÁN
"Con actitud positiva"
Queridos amigos y amigas:
Cada vez más entre los propios científicos y médicos, se acepta que las enfermedades no son sólo problemas físicos ni se curan atiborrándose de medicamentos. Hoy se habla de las enfermedades psico-somáticas, es decir, de inteconexión entre mente y cuerpo, entre espíritu y materia, algo que ya Hipócrates, el médico griego, había dicho hace muchos siglos. Por eso, es claro que muchas enfermedades corporales son reflejos de otros desequilibrios internos, de carencias afectivas, de desórdenes personales, de sufrimientos no asumidos, de rencores guardados, de iras disilumadas, de agresividades latentes, de afectos reprimidos.
Hhoy amaneció nublado sobre Madrid y he tenido la tentación de decir: qué día más triste, como si los días tuvieran esa cualidad o defecto de la tristeza. Como he dormido mal, todo lo veo mal, incluso el día, que no tiene la culpa de mi sueño ligero y sobresaltado. Rápidamente he pensado: no es el día, eres tú; no será el día, serás tú. El sol está escondido tras las nubes, pero tú no lo ves. Es problema de tu percepción, de tu actitud. Si empiezas el día mal, no es culpa del día, es tu responsabilidad. Nadie te va a impedir de que, a pesar del cielo encapotado, tú puedas sonreír, ser amable, acoger, perdonar, ayudar, transmitir esperanza, ser mejor. No son nuestros actos, por malos que sean, los que hacen desdichada o feliz nuestra vida, es nuestra vida. Muchos, en las mismas circunstancias, son capaces de superar las pruebas y ser felices.
Empieza, pues, tu semana con optimismo, con esperanza, con la firme decisión de que sea la mejor semana. Sin olvidar que no será fácil, a pesar de las muchas dificultades, de los variados problemas, de las múltiples adversidades, de los previsibles obstáculos o decepciones, de los inevitables fracasos y decepciones, de los imprevisibles nubarrones en el horizonte. Que nada de eso impida que puedas ser feliz y hacer felices a los demás. Es más, cuentas con todo eso. Pero todo eso seguirá estando ahí aunque tú te deprimas o de hundas en la desesperanza y en el pozo de los lamentos.
Mira la botella medio lleno, no medio vacía. Mira el sol, no las nubes. Mira la estrellas, no la noche. Mira el corazón, no las apariencias.
Cultiva desde el amanecer una actitud y autoestima positiva. Reparte amor y sonrisas, aunque a veces no tengas ganas. Te aumentarán cuanto más las fomentes. Sonríe, aunque llores en el alma. Confía, aunque todo parezca derrumbarse.
Siempre hay una mano amiga; siempre hay una nueva oportunidad; siempre aparecen estrellas y ángeles en el camino.
Elige desde ahora qué semana quieres tener y vivir. No esperes a que los acontecimientos marquen el ritmo de tus estados de ánimo.
Cultiva y cuida tu interior, esa belleza del alma que no se marchita ni está sujeta al vaivén de las circunstancias o de las modas.
Y sobre todo, entrega cada día lo mejor de ti mismo, haz todo lo que puedas y los que sepas, expresa todo lo que tu corazón te dicte, y ama, ama mucho.
Si así fuera en todos nosotros, si así fuera en nuestras Iglesias cristianas, no estaríamos todavía llevando encima la pesada herencia de las divisiones que escandalizan a la humanidad, traicionando el mensaje de Cristo llamando a la unidad. Sembrando este amor, esta actitud positiva y acogedora hacia el otro, estamos contribuyendo a restablecer el Cuerpo herido de Cristo con sangra dolorido a causa de los enfrentamientos y separaciones de sus discípulos. Más que nunca es necesario el testimonio de la unidad de los cristianos, cuya semana de oración comenzaremos el próximo jueves, 18 de Enero. Más que nunca debemos proclamar al mundo, con nuestro propio ejemplo, que es posible la paz, la unidad en la diversidad, la tolerancia, el respeto y comprensión mutuas. Y para eso debemos empezar por el acercamiento a los que nos rodean, a los que estamos alejados, con los que nos cuesta relacionarnos, con los que llamamos enemigos o diferentes o diversos. Tarea que empieza en la familia, la escuela, el trabajo, la vecindad, la universidad, el mundo de nuestros amigos, los necesitados, los de otras razas y culturas. Oremos por todo ello y decidamos desde el inicio de esta semana ser instrumentos paz, de amor y de reconciliación.
Te mando un hermoso mensaje lleno de positividad para la semana, que deseo tengas llena de paz, de alegría, de esperanza y de muchas bendiciones positivas.
Con mucho cariño.
Diego Millán García, C.S.V.