REFLEXIONES POR DIEGO MILLÁN
"Feliz Pascua, Feliz Vida"
Queridos amigos y amigas:
Con el olor a azahar de la flor de los naranjos a punto de estallar todavía prendido en mi pituitaria, y tras unos descansados y familiares días en mi querido pueblo de Porcuna con mi madre y mis paisanos, ya estoy de nuevo en este Madrid que se ha travestido de frío invernal, aunque luminoso, para entonar el ALELUYA gozoso de la Resurrección. Tras contemplar el paso de tantos Cristos sufrientes y de tantas Vírgenes dolorosas que han inundado las calles y plazas de todos los rincones de esta España laica y desapegada de la práctica de la fe, pero que no renuncia a su pasado cultural y religioso, llega el gran día cristiano: la celebración del triunfo de la vida sobre la muerte, de la esperanza sobre la angustia, del amor sobre el odio. Si es verdad lo que recordamos y revivimos en este día de Pascua, y así lo creemos los cristianos, no sólo es grandiosa noticia para los creyentes en Cristo, lo es para la humanidad entera, que desde la noche de los tiempos se ha preguntado sobre el sentido de la vida y de la muerte. Si Cristo ha resucitado, nuestra lucha, nuestros esfuerzos, las pequeñas semillas de bondad, de justicia y de paz que esparcimos cada día en nuestras vidas, cada sencillo gesto solidario, cada sonrisa regalada, cada mano tendida, cada abrazo entregado, cada lágrima enjugada, cada sufrimiento aliviado, todo, todo tiene sentido, nada se pierde en la nada, porque el Amor lo resucita todo y lo proyecta en la eternidad. No hemos nacido para morir, qué triste sería la vida y qué absurdo nuestro deseo de inmortalidad si sólo fuera una fugaz ilusión que se desvanece con la muerte. Hemos nacido para VIVIR, hemos venido a este mundo para AMAR Y SER AMADOS, y con un AMOR que no termina en el sepulcro, sino que se prolonga en el corazón de Dios.
Por eso la vida, a pesar de sus limitaciones, frustraciones y
sufrimientos, es una invitación a la fiesta, a la alegría, a la esperanza.
Estamos llamados al infinito, a ser más y mejores siempre. La resurrección es
horizonte, pero también es camino. Hay resurrección después de la muerte y
antes de la muerte. La felicidad no es una utopía, es una realidad posible aquí
y ahora. Quien ama de verdad y de corazón, quien lucha por un mundo mejor,
quien se esfuerza cada día por hacer la vida agradable a los demás, quien se
rebela por las injusticias y desigualdades que nos rodean, quien canta en medio
del dolor y el desaliento, quien aporta un grano de trigo de esperanza, una gota
de agua de bondad, ya está resucitando y haciendo posible que el Reino de Dios
anunciado y vivido por Jesús, se vaya abriendo camino en este mundo nuestro
dominado a veces por la densa oscuridad de nuestros egoísmos.
Te mando un hermoso mensaje primaveral y florido que nos invita especialmente en este día a ser agradecidos con la vida, a mirarla con ojos de mañana recién estrenada, a contemplar a las personas y a las cosas con la mirada luminosa de la Pascua que es mirada de Dios, mirada de esperanza, mirada de amor. Deja atrás tus prejuicios, tus miedos, tus excusas camufladas. No te detengas en tus heridas, no te empantanes en tus fracasos. Sal de la tumba de tus lamentos. Rompe ataduras, libera amarras, leva las anclas que te retienen triste o cansado. Surca los mares, libres y abiertos. Abre los ojos al sol que alumbra pero no quema. Deja que el viento de la alegría bañe tu cara.
Que esta gran noticia de la Resurrección inunde tu vida y la renueve. Únete al gran coro de tantos seres humanos que siguen creyendo que nuestra vida vale la pena, que es mucho más lo hermoso y bueno que nos rodea, que tú y yo tenemos el corazón sembrado de posibilidades, iluminado de estrellas, lleno de nombres, capacitado de amor.
Sea cual sea la situación anímica en que te encuentres, amigo, amiga, levanta la mirada, acoge la esperanza, confía, lucha, ama. Recuerda aquella frase del gran escritor ruso Dostoievski: "El hombre es desgraciado porque no sabe que es feliz. ¡Eso es todo! Si cualquiera llega a descubrirlo, será feliz de inmediato, en ese mismo minuto. Todo es bueno"
Te mando también una breve reflexión de Phil Bosmans que nos invita a mirar en la vida lo positivo y lo bueno, lo hermoso y lo sencillo, esas pequeñas cosas que aparentemente no tienen valor económico pero que tejen cada día la frágil tela de la felicidad.
No quiero terminar sin compartir contigo la alegría que siento al poder celebrar al próximo domingo el 84 cumpleaños de mi madre Isabel, de la que estoy inmensamente orgulloso y eternamente agradecido, y cuya bondad, dulzura, sencillez, generosidad, fe y alegría han sido, son y serán siempre guías seguros en el caminar de mi vida.
Una vez más te renuevo resucitada mi amistad y mi cariño de amigo con el que siempre puedes contar. ¡FELIZ PASCUA!
Besos y abrazos.
Diego Millán García, C.S.V.
REFLEXIÓN:
LOS DÍAS HERMOSOS.
"Cuando estás cansado, cuando estás en desacuerdo con lo que te rodea, cuando estás desesperado y te sientes profundamente desgraciado, acuérdate, tan sólo un momento, de los días hermosos, cuando reías y lo pasabas bien, cuando disfrutabas de la compañía de tus seres queridos. Y cuando todo parezca oscuro en tu vida y no encuentres salida a tus problemas, busca cuidadosamente entre los recuerdos esos días hermosos. No los olvides. Si los olvidas no volverán más. Llena hoy tu espíritu de pensamientos alegres y positivos, llena tu corazón de amor, llena tu boca con una sonrisa, llena este día de esfuerzo por ser mejor…y todo volverá a ir bien y te sentirás feliz".