REFLEXIONES POR DIEGO MILLÁN
"Gasta la vida, no la ahorres"
Queridos amigos y amigas:
Bajo un sol primaveral que se cuela atrevido y luminoso por los cristales de mi habitación, Madrid amanece pintada de un cielo hecho jirones de nubes que invitan a la calma, al sosiego, a la contemplación tranquila de lo gratuito, a la mirada detenida en los otros como otros, no como autómatas sin rostro que se cruzan cada día en mi camino.
Aunque estoy bastante cansado del
viaje que de nuevo he realizado a Vitoria este fin de semana, con motivo del
Encuentro de Jóvenes Animadores y Viatores que hemos celebrado en esa hermosa
ciudad, no puedo menos de ser fiel a mi cita semanal con todos vosotros, porque
lo deseo y porque me gusta y me hace bien. Además, he vuelto lleno de energía,
motivado, ilusionado, encantado con
lo que allí hemos vivido y compartido, bajo el lema y el tema: "De la
multi a la interculturalidad". Un mosaico de emociones y compromisos en pro
de construir una sociedad que no sea sólo multicultural, sino que llegue a ser
intercultural, entrelazada, interconectada. Un desafío interesante, necesario y
esencial en esta España y en este mundo cada vez más diverso que nos va a
tocar vivir.
He venido además todo el viaje embriagado de la belleza del otoño que inunda los campos de esa paleta multicolor que se mete por los ojos y toca los corazones. Los chopos y los álamos amarillentos, ya casi desnudados por el viento. Las viñas cobrizas que van dejando a la luz las cepas retorcidas. El atardecer de Castilla que abrasa y cubre los campos de tenues rayos de oro.
La menos agradable rutina de los atascos a la entrada de Madrid con sus serpenteantes columnas de luces rojas que avanzan perezosamente provocando nervios y paciencias resignadas ¡Tanta belleza para contemplar, tanta vida para disfrutar, tanto que aprender, tanto que ofrecer!. ¡Qué inmenso misterio de gratuidad que se nos escapa tantas veces entre las manos de nuestra cotidianidad!.
Por eso, recordando aquello de que "la repetición es la base del aprendizaje", vuelvo a repetiros mi ya conocido mensaje: que seáis felices, que disfrutéis la vida, que aprovechéis los momentos, que no ahorréis energías en las cosas que son importantes, y que no las malgastéis en las que no lo son, que no lamentéis demasiado tarde, que exprimáis y gustéis cada segundo y cada instante.
Os mando un hermoso mensaje que nos
invita a todo esto. Os lo mando con inmenso cariño y con mis mejores deseos
para esta nueva semana que se nos entrega como un torrente de vida y de
emociones para que nos bañemos en él y apuremos hasta la última esencia
de cada cosa, de cada momento, de cada encuentro, de cada persona con la que nos
cruzaremos en el camino de nuestros
días.
Un inmenso abrazo que os haga
sentir en la distancia lo mucho que os quiero, a todos y cada uno y cada una de
vosotros.
Diego Millán García, C.S.V.