REFLEXIONES POR DIEGO MILLÁN

"Gracias por ser buena gente"

Queridos amigos y amigas:

Hace unos cuantos días una persona me comentó que le gustaban mis mensajes, pero que encontraba que eran poco "incisivos", poco "militantes", que debería ser menos "afectivos" y más sociales y comprometidos, que deberían denunciar más y crear conciencia más social. Me hizo pensar.

Sigue avanzando Julio y con él arrecia el calor en España y en Madrid, como supongo arreciará el frío y la lluvia por las latitudes sureñas del mundo. Tiempo de descanso, tiempo de vacaciones, de verano por aquí, de invierno por allá. 

Yo también vivo esta desinstalación continua que nos trae este tiempo veraniego. Viajes, encuentros con amigos y familiares, oportunidades de nuevas vivencias, regreso a lugares grabados en la memoria y en el corazón, como será el viaje que emprenderé mañana hacia Taizé, esa santa colina donde tantas
veces me encontré con Dios en el silencio y la acogida de aquella ecuménica y encantadora comunidad monástica. Allí os recordaré a todos, uno a uno, personalmente, con vuestros nombres pronunciados ante Dios, y le daré gracias una vez más por el regalo de vuestra amistad, de vuestro cariño y de vuestra paciencia para conmigo. Me daré un descanso para los mensajes semanales hasta
finales de agosto, puesto que estaré viajando de un lado para otro. Pero revisaré mi correo al menos una o dos veces por semana, así que no quiero que dejéis de escribirme si así lo deseáis. 

Esto no significa que os olvide, para  nada, os tendré más presente que nunca en tantos momentos como tendré para la oración, la reflexión, la contemplación y el descanso. Y he elegido como mensaje final de este mes de julio y agosto un hermoso poema de Mario Benedetti, el genial poeta y escritor uruguayo. Y es que esa gente de la que habla este cantor de la belleza sois cada uno de vosotros, mis amigos y amigas.

A vosotros, a ti, quiero dedicarte este poema de música y palabra, como un homenaje, como un ánimo para seguir siendo buena gente que haga de este mundo un mundo más habitable, humano, bondadoso, amable, justo y alegre. Aprovecha este tiempo de descanso, si lo tienes, para renovar en ti esos valores humanos que iluminan tu persona y la de quienes te rodean. Dedica tiempo a la buena gente que está a tu lado: tu familia, tus amigos, tus seres queridos. Crea un ambiente agradable a tu alrededor y haz que florezcan en tu entorno los mejores sentimientos. 

Deseo de corazón que pases unas descansadas y aprovechadas vacaciones de verano o de invierno. Pero que en ese castillo de tu descanso no te olvides de que cerca y lejos de ti mucha gente sufre hoy a causa de nuevas guerras, de catástrofes naturales, de injusticias crónicas, de enfermedades, de pérdidas irreparables de seres queridos. Ten al menos para ellos un recuerdo en tu oración y mantén tu corazón y tus manos abiertos y solidarios para quien te necesite. Un inmenso abrazo de amigo para ti. 

Sé feliz y regala lo mejor de ti, tu amor, tu sonrisa, tu fe. No dejes que la rutina te vaya haciendo morir lentamente; sé capaz de hacer cosas nuevas, de inventar nuevas rutas. Con gran cariño para ti. 

Diego Millán García, C.S.V.