REFLEXIONES POR DIEGO MILLÁN

"Humor y amor"

Queridos amigos y amigas:

¿Quién no ha escuchado hablar de Charles Chaplin, "Charlot"? ¿Quién no ha visto, o al menos de oídas, películas tan geniales como "Luces en la ciudad", "Tiempos Modernos", "La quimera del oro" o la
extraordinaria "El gran Dictador"?. 

De origen pobre y humilde, vivió la grandeza y la miseria de la fama, pero siempre supo mantener una mirada tierna sobre el mundo, una filosofía de vida que no le hizo olvidar su pasado de dificultades y una crítica nunca exenta de humor hacia todo autoritarismo e hipocresía. Decepcionado de muchas cosas, nunca dejó de creer en las personas y en la bondad del corazón humano. 

Hizo sonreír a medio mundo, pero a la vez nos recordó que existe la miseria y el dolor y que debemos tomarnos en serio la solidaridad. 

En este mes de Octubre también la Iglesia nos recuerda la labor callada y eficaz de miles de misioneros en tantos países pobres y necesitados y nos empuja a no mirar hacia otro lado ante tanta injusticia y desigualdad.

Hace pocos días el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia ha sido concedido a unas monjas Hijas de la Caridad de san Vicente de Paúl. 

Todos ellos nos llaman a implicarnos más en mejorar este mundo grande y el mundo pequeño que nos rodea. Sin grandes alardes, en pequeños detalles de amabilidad, cercanía y solidaridad. 

Modelo de los pequeños gestos de amor, no olvidemos que la patrona de las Misiones es santa Teresa de Lisieux, una monja carmelita que nunca salió del convento y que apenas vivió 24 años. Una vida callada, humilde, rebosante de la bondad de Dios, y nada menos que proclamada Doctora Universal de la Iglesia por el papa Juan Pablo II.

Para terminar quiero recordar y homenajear a una amiga entrañable que acaba de irse de este mundo, mi querida amiga Charo, de Vitoria. Ella supo compaginar la bondad y una alegría y un buen humor desbordantes, junto con una fe inquebrantable en el Señor. Descanse en paz.

A todos os deseo una feliz semana y que este mensaje de Charlot nos humanice a todos un poquito y nos haga mejores y más bondadosas personas. 

Diego Millán García, C.S.V.