REFLEXIONES POR DIEGO MILLÁN
"Imaginar otro mundo"
Queridos amigos y amigas:
Cada vez llega antes la Navidad. Basta darse una vuelta por el centro de Madrid, y supongo que por la mayoría de los centros de nuestras ciudades, para comprobar que lo que menos importa ya es el "espíritu navideño", sino el afán por consumir y regalar. Impresionantes multitudes han invadido estos días, y seguirán invadiendo, calles, plazas, aceras, comercios que usan todos sus reclamos publicitarios y luminosos para hacernos caer en la trampa de que "consumir es ser feliz". Luego se nos llena la boca de ecologismo barato y oportunista, mientras contaminamos sin piedad y llenamos de CO2 nuestra atmósfera y nuestros pulmones. ¿A dónde vamos? ¿En qué hemos convertido el mensaje solidario de la Navidad? ¿Por qué nos dejamos manipular con tanta facilidad? ¿Por qué no somos más nosotros mismos? ¿Por qué seguir los dictámenes comerciales sin alternativa posible?
No, no soy ingenuo ni me lavo las manos. Yo también consumo, también compro; a mí también me gusta la ciudad en estos tiempos especiales. Pero me niego a pensar que las cosas no puedan ser de otra manera. Y cada vez me admiran más las personas que saben resistirse a este bombardeo pacífico y programado en pos de una Navidad más humanizada, más personalizada, más familiar y solidaria. Una Navidad que es precisamente un grito contra las injusticias de nuestro mundo, y no una justificación de ellas. Lo peor que nos puede pasar ante la realidad de nuestra tierra es resignarnos a ella, acomodarnos, pensar que nada se puede cambiar, que siempre ha sido así y que lo mejor es olvidarse por unos días de los problemas que no podemos arreglar. Ya sabemos que hay guerras, que hay miseria, que hay desigualdad, que hay corrupción, que peligra nuestra economía, que se degrada la política y la justicia, que campan por sus anchas terrorismos de variado pelaje, que la educación es un descalabro, que la violencia, el alcohol y la drogan matan los sueños de muchos de nuestros jóvenes, que regresamos a fundamentalismos nacionalistas trasnochados y totalitarios, que se nos cuela cada vez con más facilidad el desencanto, el desánimo, el egoísmo, la superficialidad. Pero, ¿qué podemos hacer? ¿Cambiará algo nuestras pequeñas modificaciones y cambios personales o familiares? Pues claro que sí. Ya sé que cuesta, pero es posible. Y si no lo intentamos, será mucho peor.
¿Qué sería del mundo sin personas que han soñado una tierra diferente, una sociedad mejor? Algunos de ellos pagaron con su vida su resistencia a dejarse imponer una ideología, una única forma de ver la vida, una acomodación resignada a la realidad. Ellos abrieron y siguen abriendo caminos de esperanza para la humanidad. Ellos nos animan a sacar lo mejor de nosotros mismos y realizar actos cotidianos de libertad frente a la imposición oficial.
Estos días invitaba a mis alumnos a buscar noticias buenas en los periódicos para construir un Diario de las Buenas Noticias. Decían que era muy difícil encontrarlas. Hasta tal punto sólo lo malo es noticia, sólo lo negativo, lo macabro, lo espectacular es noticia. El bien que a diario hacen millones de personas, a veces incluso con dosis de heroísmo, eso no es noticia, parece no interesar a nadie. Y sin embargo, es eso lo que mueve todavía el mundo, son esos gestos los que nos animan a seguir luchando.
¡Qué hermoso este tiempo revolucionario del Adviento que nos invita a despertar de nuestras modorras y acomodaciones; que nos empuja a preparar caminos nuevos y creativos; que nos llama a rebajar distancias, alejamientos, desigualdades, orgullos, rencores, envidias, agresividades, y a elevar lo hundido, lo desanimado, lo aparentemente derribado!. Escuchemos a este Juan el Bautista, profeta incómodo para lo políticamente correcto que recomendaba repartir y compartir para construir un mundo nuevo, eso que los cristianos llamamos Reino de Dios, basado en la justicia, la paz y el amor.
Adviento, tiempo de espera y de esperanza, tiempo de horizontes, de utopías, de sueños. Tiempo, no para estar de brazos cruzados, sino para aportar manos, para sembrar campos, para estrechar esfuerzos. Tiempo para mirar hacia arriba, hacia ese Dios que viene a nuestro encuentro, y hacia los lados, hacia los demás, que piden nuestra solidaridad y nuestra cercanía.
El Papa Benedicto acaba de publicar una encíclica sobre la esperanza y nos invita a mirar la vida con ojos positivos de fe y con manos solidarias de amor. Porque, a pesar de los nubarrones negros de desánimo que a veces se ciernen sobre nuestro mundo, también está en nuestras manos, con la ayuda y el apoyo de Dios, cambiar las cosas y abrir caminos de luz.
Te mando un hermoso montaje lleno de imágenes y pensamientos muy bellos. Algunos son de Víctor Hugo, otros de Mateo Alemán, varios son anónimos. Te invito a que te deleites unos minutos leyendo y contemplando. Y a que te detengas en aquellos que más te lleguen, te interpelen o te animen a vivir mejor la semana y el Adviento. Puedes tú también confeccionar tu propio y positivo pensamiento para el día.
También quiero recordar a un hombre de utopías, un genio inolvidable, un soñador de paz y de esperanza, que ayer, hace 27 años fue abatido a tiros por uno de sus fans, Mark David Chapman. Se llamaba John Lenon y compuso una preciosa canción titulada "Imagine" que te envío en castellano para que la disfrutes. Es una canción "subversiva", que se puede criticar en algunos de sus conceptos, pero lo importante es su llamada a cambiar el mundo y ojalá que nos mueva a ello, a imaginarlo de otra manera, porque esa llamada no ha pasado de moda y sigue siendo estímulo para nosotros y fuerza para no cansarnos. Es sin duda un mensaje totalmente compatible con los valores cristianos de la Navidad. Como siguen siendo signos de esperanza y de Navidad los Premios Nobel que se entregarán mañana lunes a personas de todo el mundo que se han distinguido por su aportación beneficiosa a la ciencia, a las letras, a la paz. Una semana en que se renovará el compromiso internacional en favor de los Derechos Humanos, tantas veces proclamados y tantas veces olvidados y pisoteados en tantos países, pero sin duda un recordatorio para todos de que es posible un mundo mejor donde todos podamos vivir con dignidad y paz.
¡Feliz Adviento, y esperanzada y positiva semana para ti.
Con todo mi cariño.
Tu amigo.
Diego Millán García, C.S.V.
Homenaje a John Lennon a los 27 años de su muerte
Imagine
Imagine
there's no heaven
It's easy if you try
No hell below us
Above us only sky
Imagine all the people
Living for today…
Imagine there's no countries
It isn't hard to do
Nothing to kill or die for
And no religion too
Imagine all the people
Living life in peace…
You may say I'm a dreamer
But I'm not the only one
I hope someday you'll join us
And the world will be as one
Imagine no possessions
I wonder if you can
No need for greed or hunger
A brotherhood of man
Imagine all the people
Sharing all the world…
Imagina
que no hay cielo.
Es fácil si lo intentas.
No hay infierno bajo nosotros.
Y sobre nosotros sólo el espacio.
Imagina que todo el mundo
Viviera el ahora…
Imagina que no hay países.
No es tan difícil.
Nada por lo que matar o morir
Ni siquiera religiones.
Imagina que todo el mundo
viviera su vida en paz…
Puedes pensar que soy un soñador.
Pero no soy el único.
Y espero que algún día te sumes.
Y que el mundo viva unido.
Imagina que no hay posesiones.
Me pregunto si serás capaz.
Sin necesidad de avaricia o hambre.
La hermandad de todos los hombres.
Imagina que todos nosotros
compartiéramos el mundo…