REFLEXIONES POR DIEGO MILLÁN
"La alegría de vivir"
Queridos amigos y amigas:
Sigue avanzando el Adviento, oteando tras los últimos pasos que conducen a Belén. Ya se adivina en el horizonte del mundo el resplandor de una estrella que sigue orientando nuestras búsquedas por los caminos del amor. Madrid y tantos pueblos y ciudades lanzan al aire sones de villancicos que llaman a la paz, a la fraternidad y a la solidaridad en medio del caos multiplicado de las compras navideñas. Juan el Bautista sigue predicando y gritando en el desierto, su voz apenas se oye, hay tanto ruido, tantas voces que confunden y despistan. Preferimos las prisas, los agobios, el estrés. No queremos que nadie nos recuerde que debemos enderezar este camino abusivo de consumismo y abrir nuevas rutas creativas y sencillas de solidaridad. Vamos en busca de una felicidad que no va en la cesta de la compra ni en la última oferta del centro comercial. Se nos olvida que la felicidad de verdad no es simple bienestar, sino que emerge de un humilde pesebre, en un niño pequeño que abre sus brazos a todos y nos sonríe con amor.
En este mundo nuestro sobre el que se siguen todavía dibujando negros cielos que anuncian guerras, violencia terrorista, crisis económicas, catástrofes ecológicas, el mensaje de este tercer domingo del Adviento es una fuerte llamada a la alegría y a la esperanza, no porque las cosas creamos que ingenuamente vayan a cambiar radicalmente, sino porque Dios sigue creyendo en nosotros, nos sigue invitando al mundo nuevo de la fraternidad y sopla con su brisa delicada las velas de nuestras naves que buscan mares abiertos de concordia y puertos seguros para construir la paz.
Estamos hoy faltos de alegría y esperanza. Hay diversión, hay espectáculo, nos intentan hacernos evadir de la dura realidad que a veces nos rodea. Pero sólo logran ahondar vacíos, cultivar decepciones, alimentar desencantos.
Hay otra alegría, la que brota de la fe, en Dios, en uno mismo, en los demás, en el futuro. Una alegría que florece en los corazones que aman y comparten. Una sana alegría que es fuente de salud e impulso de generosidad.
Hoy escuchaba en la radio a un psicólogo decir que quien ama, ayuda y se preocupa por los demás es más feliz y está más inmunizado ante las depresiones. Lo dice la psicología, lo dice la más elemental observación y experiencia, lo dijo muchas veces Cristo, como tantas otras palabras de sabiduría de las diferentes religiones: quien ama de verdad es más feliz.
Pues ánimo: decide hacer o seguir haciendo de tu vida un camino de alegría y de felicidad. Y para eso, ama, haz el bien, comprométete en alguna acción solidaria, escucha más a las personas, saluda con una sonrisa, acoge con brazos abiertos y mirada limpia, busca momentos para reavivar tu fe y tu esperanza, disfruta de las cosas pequeñas, ríete a menudo, vete al encuentro del que se alejó, comparte con el que no es de tu raza, tu sexo, tu cultura, tus valores y convicciones, mira siempre el lado positivo de las cosas y de las personas. Si haces eso cada día, o lo intentas, no hará falta que llegue el 24 de Diciembre para celebrar la Navidad, porque Jesús nace cada mañana y en cada corazón que se esfuerza por amar. Las compras, los regalos, la cena familiar, la fiesta con los amigos, el gesto hacia el necesitado cobrarán así una nueva dimensión, una diferente mirada. Y sabrás reconocer que, escondido en una pobre pesebre, en un humilde portal, en la cotidianidad de la existencia, habita un Niño que es nada menos que Dios-con-nosotros, amor que nos salva, corazón que nos acoge, sencillez que nos engrandece, ternura que nos emociona, abrazo que nos sosiega, palabra balbuciente que nos alienta.
Te mando un hermoso mensaje que nos recuerda dónde están los profundos motivos que nos hacen felices. Hazlos tuyos, vívelos, te sentirás mejor, sonreirás más, tendrás más esperanza.
No para evadirnos de los problemas e injusticias de nuestro mundo y de nuestro entorno, sino para mirarlos de una manera nueva y comprometernos de una manera mejor.
También te envío una bella reflexión oriental, de Antar Sherat. Espero que te guste y te motive para vivir la vida con alegría y para contagiar esperanza a los que te rodean.
Que tengas una feliz semana. Cuenta siempre con mi oración y mi amistad.
Con inmenso cariño.
Diego Millán García, C.S.V.
Hoy te hablaré de la Felicidad
La felicidad no es un camino, ni un lugar, ni un metal precioso que con dinero se pueda comprar.
FELICIDAD
es una flor a la orilla de un río, es una puesta de sol, es la llegada del otoño,
es la caída de las hojas….es mil cosas pequeñas y hermosas.
No tiene nombre, fecha, ni edad; simplemente es; porque la felicidad está puesta dentro de nosotros, y no hay que buscarla, sino descubrirla y disfrutarla. No hay más secreto que ése. Hay gente que se pasa la vida buscando la felicidad, esperando ser felices, y al final acaban su vida y se dan cuenta que desperdiciaron mil momentos para ser felices en su desesperada búsqueda.
Comprende,
pues, que no hay mayor secreto para ser feliz que buscar la felicidad en tu
corazón, y vivirla cada minuto de tu vida.
No
esperes a mañana para ser feliz. Di:
"Hoy seré feliz", y ¡sé feliz! Vive
alegre, en paz contigo y con Dios, ama a los demás, sé simple y sencillo y serás
feliz.
Camina de la mano con la vida, no adelante, ni detrás de ella. Deja que las cosas vengan como deben venir; no las llames ni las detengas, sólo espéralas en paz y acéptalas tal como vienen. No te inquietes por las cosas que no son necesarias, ni pierdas tu paz por nadie que no lo merece, solamente envuélvete en ella y ama.
Eso sí, nunca dejes de amar, porque entonces habrás perdido lo más valioso de tu existencia y el real sentido de tu felicidad completa.