REFLEXIONES POR DIEGO MILLÁN

"La eternidad es el amor"

Queridos amigos y amigas: 

Como en España hay tres días de fiesta y en Madrid cuatro, pues aprovechamos en comunidad para hacer una excursión por las preciosas tierras de la provincia andaluza de Cádiz, recorriendo sus pueblos blancos como Jerez y Arcos, su costa de sal y luz con el Puerto de Santa María, Chipiona, Sanlúcar de Barrameda, y cómo no, esa Cádiz milenaria, ciudad que se asoma siempre luminosa al océano Atlántico a través de la puerta de su hermosa bahía. 

Por este motivo, os envío el mensajito semanal por adelantado, porque no quiero faltar a mi cita con todos vosotros, una cita de amistad, cariño y deseos de que juntos crezcamos en esos maravillosos valores que tejen nuestra vida cotidiana: el amor, la bondad, el perdón, la amabilidad, la alegría, la solidaridad, la amistad, el compartir, la sencillez...y todo eso bueno que nos hace realmente felices. 

El mensaje de esta semana es, una vez más, una invitación a vivir los pequeños momentos de cada día como si fueran únicos, como si fueran eternos. Vivir la eternidad en el hoy cotidiano de nuestra existencia. Intentar cada día que nos sorprenda la noche sin tener ningún odio, sin tener ninguna palabra que lamentar, sin tener que lamentar no haber amado suficientemente, o no haber saludado, o no haber perdonado, o no haber sido amable, o no haber dicho algo hermoso a las personas que amamos. Ya dijo Jesús en el Evangelio que la vida eterna es creer en él, que la resurrección empieza ya en esta vida cuando
amamos, que el reino de Dios está dentro de nosotros, y que de nosotros depende el que este reino de amor y de paz vaya creciendo o se vaya desmonorando. 

Me  gustó esa reflexión que leí hace unos días de la actriz mexicana Salma Hayek, a propósito del paso de los años y de la moda de hacerse retoques en el cuerpo para parecer más joven, huyendo del natural paso de la vida.

Dice así:

 "Yo tengo una relación con el tiempo diferente a la que tiene la mayoría de la gente que conozco. No entiendo qué diferencia hay entre los 40, que es mi edad, y cualquier otro año. Quizá por eso no envejezco. La gente relaciona el paso del tiempo con el deterioro; yo lo relaciono con la sabiduría. Es algo espiritual. Y para mí hay una edad, y un año, y un día: hoy. Ese es el único tiempo que existe: el ahora. Y como ahora siempre es ahora, ni envejezco ni tengo nostalgia del pasado, y es imposible que mi vida sea una repetición. Si te repites en la vida, tus células se gastan. Si las empujas a cosas nuevas, se regeneran. Pero al gente dejan que el tiempo y la sociedad y la sociedad los opriman, y entonces pierden el sentido de vivir cada momento con libertad y alegría. Y es que el tiempo es eterno dentro de cada uno de nosotros. Y  vivir cada momento con intensidad es ya vivir en esta vida la eternidad".

Bonito, verdad. Pues que tengáis un feliz fin de semana largo. Pienso también en los que tendréis que trabajar y en los que estaréis quizá enfermos o cuidando a otros o estudiando. Pienso en mis conciudadanos de la comunidad de Madrid que celebran el día 2 Mayo su gran fiesta comunitaria. Pienso en todos los trabajadores del mundo que el 1 de Mayo celebrarán su día. Pienso en todos vosotros en cualquier lugar del mundo, con todo mi cariño. Un inmenso y apretado abrazo. Vuestro amigo. 

Diego Millán García, C.S.V