REFLEXIONES POR DIEGO MILLÁN
"Lo seguiré intentando"
Queridos amigos y amigas:
Sigue el invierno madrileño jugueteando con nuestros cuerpos y obligándonos a dejar que nos abracen abrigos y bufandas, y pintando de grises los cielos y de desnuda melancolía los árboles y campos. Enero de hogar y de tertulias sosegadas junto a cafés amistosos. Enero de resacas y rebajas. Enero en que la vida se esconde en letargos prolongados esperando futuras primaveras. Enero para contemplar otras bellezas y escuchar otras canciones. Sabia naturaleza y cíclico renacer que nos invita a ejercer la humilde paciencia de la espera. Enero de añoranzas de otros tiempos vividos en lejanas tierras chilenas donde el sol se enseñorea del verano hemisférico del sur.
Me gusta este Enero con que comienza el año, lleno de promesas, henchido de proyectos, embarazado de sueños. ¡Qué sería de nuestras vidas si perdieran este horizonte renovado de utopías! En medio de las luchas, tropiezos y fracasos, siempre se nos abre una puerta al mar de lo posible. Por más que el mundo, la historia y la humanidad se empeñen en seguir con sus viejas historias de guerras, miserias, violencias y desgracias, un rumor cargado de vida renovada se levanta cada enero y nos llena el alma de esperanzas.
Hoy los cristianos recordamos el Bautismo de Jesús, inicio de su vida de misión. ¡Qué hermoso es recordar con Él que somos "hijos predilectos del Amor", llamados a la vida, profetas de la paz, misioneros de la alegría, sembradores de compasión y de justicia, luchadores indómitos por un mundo mejor, rebeldes contestatarios e insumisos soldados de la solidaridad!
He visto últimamente dos hermosas películas, las dos con un parecido mensaje: no todo está perdido mientras haya un solo ser humano que cree en la paz, que lucha por el bien, que no se deja amedrentar ni sobornar por el poder del mal. Una de ellas se llama "Soy Leyenda", la historia de un hombre, Will Smith, que da su vida para salvar a la humanidad de su destrucción. Tiene una alentadora frase final: "Enciende la oscuridad", no te dejes llevar por el desánimo ni dejes de luchar por los ideales. Como diría san Pablo: "Vence al mal con el bien".
La otra se titula "American Ganster". Una excelente película a mi entender, con una soberbia interpretación de Denzel Washintong, donde luchan entre sí dos visiones de la vida, dos formas de ser humano, dos posicionamientos frente al bien y al mal. En medio de una sociedad corrupta, donde la droga es señora de las vidas y sepultura de los destinos, brilla la figura de un hombre, de un policía honesto que cree en la verdad y en el triunfo del bien.
Las dos nos invitan a no desanimarnos, a seguir adelante, a no dejarnos llevar por la mentalidad egoísta y agresiva que nos rodea, a no cejar en nuestra lucha contra todas las variedades del mal que se cuelan sibilinamente en nuestras mentes y en nuestras vidas, prometiéndonos paraísos ilusorios de felicidad barata.
En las diferentes Iglesias cristianas comenzamos en este hemisferio norte, del día 18 al 25 de Enero, una Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos. No podemos resignarnos a estar divididos, contra la voluntad de Cristos, aquellos que nos llamamos discípulos suyos, en un mundo tan necesitado de testimonios de unidad, amor y paz. Por eso es importante este empeño en tender puentes, restañar viejas heridas, olvidar antiguos odios, superar tradicionales enfrentamientos, impulsar caminos de reconciliación y de acercamiento, para que el mundo sea un espacio más humano y el testimonio cristiano de unidad sea fermento de solidaridad, justicia y paz en toda la familia humana.
Yo, una semana más, mis queridos amigos y amigas, os quiero transmitir esperanza, contagiar optimismo, insuflar ánimo, estimular la bondad que lleváis dentro, animar los deseos y los sueños de que no todo está perdido y de que otro mundo, otra familia, otro mundo del estudio y del trabajo, otra Iglesia, otro país, otra tierra son posibles, y los podemos hacer realidad en tantos y tantos pequeños gestos cotidianos que tejen la vida y le dan sentido y dimensión de grandeza y de eternidad.
Os mando un hermoso mensaje para que no os canséis del hacer el bien ni dejéis de seguir intentando ser cada día mejores personas que quieren dejar este mundo mejor de lo que se lo encontraron.
También os mando un poema de Pablo Coelho que nos invita a vivir cada día con intensidad, a descubrir tantos instantes mágicos escondidos en la rutina de nuestras jornadas, a llenar nuestra vida de valores que valen la pena.
Os deseo una muy feliz semana. Con todo mi cariño.
Diego Millán García, C.S.V.
REFLEXIÓN: EL MILAGRO DE LA VIDA (Paulo Coelho)
Sólo entendemos el "milagro de la vida" cuando dejamos que suceda lo inesperado.
Todos los días Dios nos da, junto con el sol, un momento en el que es posible cambiar todo lo que nos hizo "infelices".
Todos los días tratamos de fingir que no percibimos ese momento, que ese momento no existe, que hoy es igual que ayer y será igual que mañana.
Pero quién presta atención a su día, descubre el "instante mágico", puede estar escondido en cualquier parte.
Ese momento existe: Un momento en el que toda la fuerza de las estrellas pasa a través de nosotros y nos permite hacer milagros.
La "felicidad" es a veces una bendición, pero por lo general es una "conquista".
El instante mágico del día nos ayuda a cambiar, nos hace ir en busca de nuestros sueños.
Vamos a sufrir, vamos a tener momentos difíciles, vamos a afrontar muchas desilusiones . . . pero todo es pasajero, y no deja marcas. En el futuro podemos mirar hacia atrás con orgullo y fe.
Pobre del que tiene miedo a correr riesgos. Porque ése quizás no se decepcione nunca, ni tenga desilusiones, no sufra como los que persiguen un sueño.
Pero al mirar hacia atrás - porque siempre miramos hacia atrás- oirá que el corazón le dice: ¿Qué hiciste con los milagros que Dios sembró en tus días? Los enterraste en el fondo de una cueva porque tenías miedo a perderlos, entonces es tu herencia: La certeza de que has desperdiciado tu vida.