REFLEXIONES POR DIEGO MILLÁN
"Los mejores modelos"
Queridos amigos y amigas:
Termina
esta semana salpicada de las tan ansiadas lluvias que tanto agradecerán
nuestros campos, nuestras primaverales y coquetas flores y nuestras contaminadas
ciudades. Como novedad, los españoles estrenamos nuevo Gobierno, nuevas
expectativas, nuevos deseos de consenso, nuevas formas, y unión por encima de
divisiones partidistas para afrontar los importantes desafíos que se nos
avecinan. Ojalá que todos estos buenos deseos no se queden en discursos huecos,
y nuestros líderes políticos y sociales estén a la altura que deben estar,
respondiendo a su vocación de servicio a los ciudadanos que los eligieron.
Porque una de las grandes crisis de nuestro tiempo tiene que ver, al parecer de
muchos especialistas, con la ausencia cada vez más dramática de modelos de
referencia positivos y educativos para las nuevas generaciones, en un mundo
dominado por modelos mediáticos que muchas veces no son ejemplo de generosidad,
esfuerzo, vocación de servicio, capacidad de entrega, de cultura, de educación.
Más bien destacan los que invitan a pasarlos bien, a vestir a la moda, a tener
muchas cosas materiales, a disponer de todos los medios tecnológicos, a no
tener valores permanentes. Domina la imagen sobre las ideas, la estética sobre
la ética, la opinión sobre la reflexión.
Hoy celebra la Iglesia el domingo del Buen Pastor, modelo para todos aquellos que pretendan formar, guiar, educar y dirigir en nuestra sociedad. Esto vale para el Papa, los obispos, los sacerdotes, los padres de familia, los jóvenes escolares y universitarios, los líderes culturales, sociales o sindicales, los educadores, cualquier persona que influya o tenga en sus manos la formación valórica de otros seres humanos. Por eso, qué importancia y trascendencia religiosa y humana tiene esta imagen de Dios como Buen Pastor, cercano, cariñoso, conocedor de las personas, acogedor de sus inquietudes, sanador de sus heridas, respetuoso de sus diferencias, estimulador de esperanzas, fortalecedor de corazones! Pastor Bueno que se preocupa de sus ovejas, las conoce por su nombre, no las abandona en las dificultades, se sacrifica por ellas, no busca su propio interés, escucha desde dentro, espera con paciencia, ama con ternura. ¡Qué diferente podría ser el mundo con pastores así, si cada uno de nosotros, si tú y yo fuéramos modelos de referencia buenos, positivos, atrayentes, animadores y cercanos!
Se
recordará el 16 de Abril El Día Mundial contra la Esclavitud Infantil.
Oportuno y urgente recordatorio ante las nuevas y terribles formas de esclavitud
a las que son sometidos millones de niños en nuestro mundo: laboral, sexual,
familiar. Marginación, desnutrición, analfabetismo, guerras, abusos de todo
tipo que roban para siempre el derecho de todo niño a vivir su infancia, a ser
protegido, defendido, educado, amado, promocionado en su dignidad. Está
demostrado que en la infancia se labran los valores fundamentales de la vida de
un ser humano y su futuro feliz o desgraciado. Sabemos que los niños son el
gran tesoro de la humanidad y la garantía de un mundo mejor y más humano. Las
heridas de la infancia, sobre todo las emocionales, perduran toda la vida. Hacer
felices a los niños es preparar un camino para una humanidad más feliz. ¡Cómo
no aterrorizarse y luchar con urgencia para extirpar de nuestro mundo tanto
atentando a la infancia por parte de adultos que lejos de ser para ellos
pastores y modelos de bondad y de protección, se convierten en lobos que los
secuestran, explotan, abusan, prostituyen, venden, someten, enrolan en ejércitos,
exponen a terribles mutilaciones, alejan de escuelas y universidades, dejan
morir de hambre, echan en brazos de mafias sin escrúpulos ni conciencia,
abandonan a los poderes mediáticos que incuban en ellos gérmenes de violencia,
de intolerancia, de una sexualidad deformada y puramente biológica. Por eso
quiero enviaros una hermosa reflexión sobre enorme responsabilidad que tenemos
en la forma de educar a los niños y lo que se deriva de cómo les transmitamos
valores positivos o negativos.
Os
cuento además que ayer en la noche participé con un amigo marroquí llamado
Farid en un concierto de música árabe, rodeado de una marea de inmigrantes
magrebíes entregados con entusiasmo y delirio a unas notas y ritmos diferentes
pero hermosos. Estar allí me reforzó en mi convicción de que la integración
de culturas y razas tiene que ser de ida y vuelta. Integrar no es asimilar, es
compartir, enriquecerse con los
tesoros humanos y culturales de los otros. He ahí la verdadera riqueza cultural
que puede hacernos crecer como personas y alejar de nosotros el fantasma de la
intolerancia y el racismo. Ni somos los únicos ni somos los mejores. De todo y
con todos podemos aprender y ampliar nuestras fronteras, nuestros horizontes,
nuestros acentos. He visto estas dos últimas semanas dos hermosas películas
sobre esta temática que os recomiendo vivamente a los amantes del buen cine:
Una de ellas trata sobre la inmigración turca en Alemania y se titula "Al
otro lado". La otra, Buda explotó de vergüenza",
está ambientada en Afganistán en torno a aquel triste episodio de la
explosión y destrucción por parte de los talibanes fundamentalistas islámicos
de los dos Budas esculpidos en la montaña, estatuas de un valor incalculable
desde el punto de vista cultural y religioso. Es una deliciosa interpretación
de un grupo de niños de aquella zona que escenifican toda la dura realidad de
pobreza, marginación de la mujer, violencia e intransigencia de los audultos;
pero junto a esto, la lucha de dos niños por salir de esa situación a través
de la educación y de la cultura. Ambas películas nos enseñan un camino para
afrontar el enorme reto que es la inmigración en el mundo, un camino que pasa
por conocernos y valorarnos mutuamente, por ponernos en el lugar del otro y su
forma diferente, pero igualmente digna y respetable, de mirar la realidad.
Junto
a esto un precioso mensaje lleno de buenos deseos para ti escritos por el famoso
novelista francés Víctor Hugo. Como siempre, te invito a que los leas con
tranquilidad, que los reflexiones y que apliques a tu vida aquel o aquellos
pensamientos que te ayuden o te hagan bien.
Yo
personalmente te deseo una semana llena de buenas vibras, como se dice ahora, de
pensamientos y sentimientos positivos y alegres. Empieza esta semana con la
firme decisión de no dejar para mañana el ser más amable, más cariñoso, más
cercano, más detallista, a escuchar más, a preocuparte más de los que te
rodean, a dar más de tu tiempo de calidad a tu familia, amigos, necesitados de
tu amor, de tu sonrisa y de tu ánimo. No olvides que dando se recibe, que
amando se es más feliz.
Con
todo mi cariño de amigo.
Diego Millán García, C.S.V.
POEMA: SI UN NIÑO VIVE…
Si un niño vive criticado... aprende a condenar. Si un niño vive en un
ambiente de hostilidad... aprende a pelear. Si un niño vive avergonzado...
aprende a sentirse culpable. Si un niño vive con tolerancia... aprende a ser
paciente. Si un niño vive estimulado... aprende a confiar en sí mismo. Si un
niño vive apreciado... aprende a apreciar. Si un niño vive en un ambiente de
equidad y justicia... aprende a ser justo.
Si un niño vive sintiendo seguridad... aprende a tener fe. Si un niño vive con
aprobación... aprende a quererse y a estimarse. Si un niño vive atemorizado y
ridiculizado... aprende a ser tímido. Si un niño vive compadecido... aprende a
tener lástima. Si un niño vive donde hay celos... aprende a sentirse culpable.
Si un niño vive elogiado... aprende a apreciar. Si un niño vive con
reconocimiento... aprende a tener buena meta. Si un niño vive en un ambiente de
honradez... aprende a ser honrado y a conocer la verdad. Si un niño vive
amado... aprende a amar a los que lo rodean. Si un niño vive en un ambiente de
amistad... aprende que el mundo es un lugar agradable para vivir... y lo más
importante es que va a contribuir a hacer realidad este ideal.