REFLEXIONES POR DIEGO MILLÁN

" No mires atrás"

Queridos amigos y amigas: 

Sin duda que muchas veces habéis oído aquello de "cualquier tiempo pasado fue mejor". Yo no estoy muy de acuerdo con que eso sea siempre así.

Escribo este mensaje el día 11 de marzo, segundo aniversario del atentado terrorista que provocó en Madrid la muerte de casi doscientas personas. A la memoria de ellos quiero dedicar el mensaje de esta semana y a todas las víctimas que quedaron marcados para siempre: heridos, familiares, amigos, personal sanitario, gente anónima en general que sacó lo de mejor de sí mismas para ayudar al prójimo herido y necesitado.

También quiero recordar a todas las víctimas de todos los terrorismos, de todas las violencias, de todas las guerras. ¿Será posible que algún día podamos entendernos como hermanos y no como enemigos?.

Estos días he pensando sobre el peso del dolor, el peso del pasado, la posibilidad de perdonar, de olvidar. Parece que parte de nuestras vidas la pasamos en los recuerdos, en las heridas, en las decepciones, en los fracasos.

Otra parte la proyectamos hacia el futuro, y muchas veces nos evadimos de la realidad en un futuro que todavía no existe. ¿Será posible vivir el presente sin que nos duela el pasado o nos evada el futuro?.

No sé, no es fácil. Sin pasado no podemos vivir, sin futuro no tendríamos esperanza. Pero sí podemos
vivir el pasado y el futuro desde el presente vivido en plenitud, sin dejar que el pasado nos duela y nos agarrote el alma y el corazón. Seguramente todos tenemos cosas del pasado que no olvidamos, ofensas que no perdonamos, fracasos que no asumimos, amores rotos que todavía no se fueron, amarguras que nos impiden disfrutar de la belleza del presente, lágrimas que nos impiden ver las estrellas cuando el sol se va. 

¿Cómo pedirle a una madre que perdió a su hijo en los atentados del 11M, o del 11S, o del 7J, o de cualquier otro día de muerte, que olvide?. No desde luego todavía. Y no desde luego un olvido definitivo, será sólo un recuerdo menos doloroso, pero siempre será recuerdo. Y por otro lado, ¿nos sirve de algo aferrarnos al pasado, sumergirnos en el dolor, ahogarnos en la amargura, enredarnos en los por qué, martirizarnos con los fracasos y decepciones?. Pienso que no. 

El mensaje de esta semana, precioso mensaje de Paulo Coelho, nos invita a cerrar esos círculos del pasado y a meterlos en el presente sin que nos hagan ya sufrir. dejar de mirar atrás, y mirar para adelante y para arriba, o hacia dentro. Es el mensaje también de este segundo domingo de Cuaresma: la invitación a mirar a Jesús transfigurado en el Monte Tabor, iluminados por la claridad de un Amor que nos acoge y nos llena de paz. La Cuaresma para soltar los lastres que nos impiden surcar con más soltura, libertad y alegría los mares de nuestra vida. 

El hermano Roger de Taizé solía decir que nuestro pasado está ya olvidado en el corazón de Dios y nuestro futuro está en sus manos, por lo tanto, vivamos el presente con fe y con alegría. 

Me ha llamado la atención y me ha emocionado el testimonio de una de las víctimas del 11M que quedó parapléjica. Nadie daba nada por su vida. Ella misma pensó en suicidarse en un primer momento. Hoy está feliz, dice que mas feliz que antes, porque ahora valora mucho más lo que antes apenas valoraba, porque ahora es más consciente del valor de la vida y de los pequeños detalles. Alguien le dijo un día una frase muy buena: deja ya de tener la silla de ruedas en la cabeza, y siéntate sobre ella ( por no decir la otra expresión más graciosa, pero más bruta). Las cosas negativas nos pueden hacer daño y marcarnos para siempre la vida, o puede ser una oportunidad para crecer como personas, y como cristianos si lo somos. Todo esto os deseo para esta semana que comienza, de todo corazón y con todo mi cariño. 

Vuestro amigo que siempre os recuerda y reza por cada uno de vosotros y vosotras.

Diego Millán García, C.S.V.