REFLEXIONES POR DIEGO MILLÁN

"Piensa bien y acertarás"

Queridos amigos y amigas

Amanece un domingo especial en España. Día de elecciones generales al Congreso y al Senado. Pero también día desgraciadamente ensombrecido por un nuevo y vil atentado de la banda terrorista ETA, que ha vuelto a ensangrentar las calles de nuestro país. Será, pues, este domingo una nueva oportunidad de ejercer el derecho libre de votar, por encima del chantaje de las pistolas. Y una excelente ocasión de unir fuerzas y voluntades contra el terrorismo y por una convivencia en paz y en libertad. Porque no hay ninguna justificación para quitar la vida de una persona, sea en nombre de lo que sea. La vida es el don primero y más preciado que tiene un ser humano y debe ser respetada y defendida. 

Hoy los cristianos recordamos en este quinto domingo de cuaresma el milagro de la resurrección que hace Jesús de su amigo Lázaro. Una llamada a vivir y a dar vida, a salir de los sepulcros oscuros de la intolerancia y la violencia, a vivir ya resucitados en esta vida, trabajando y optando por un mundo donde todos los seres humanos puedan vivir en paz, en libertad, con dignidad. Nunca bajo la coacción de ninguna imposición violenta. Pero sin olvidar que la violencia se anida y tiene su caldo de cultivo en el corazón de las  personas, en la incapacidad para ponernos en el lugar del otro, para reconocer que el otro  tiene derecho a ser y pensar diferente a mí. ¿Por qué nos resulta tan fácil justificar y comprender lo que hacemos nosotros y tan difícil entender o empatizar con lo que hacen los demás? 

Hoy os mando un mensaje que nos habla de la contradicción que tenemos a la hora de juzgarnos y de juzgar lo mismo en los otros. Ojalá que en esta recta final de la Cuaresma nos ayude a pensar y a cambiar nuestras actitudes intolerantes por actitudes de respeto, comprensión y escuchar enriquecedora de lo que los otros nos puedan aportar 

El filósofo francés Sartre dijo aquello de que "el infierno son los otros". Creo que no es cierto. Los otros son ocasión y oportunidad de crecimiento y enriquecimiento humano y espiritual. Los otros son puerta abierta al encuentro sanador. Los otros nos limitan,  pero también nos complementan. Los otros nos amplían el horizonte, nos proyectan la mirada, nos humanizan el corazón. No somos seres solitarios que construyen a sí mismos sin necesidad de los demás. Somos también el resultado de lo que otros, empezando por  nuestros padres, nos dieron y configuraron. No nos hemos dado la vida a nosotros mismos. Estamos llamados a ser también con otros, para otros, desde otros. Somos singularidad y alteridad, hemos sido creados para amar y ser amados, nunca para un amor egoísta que sería la contradicción misma del amor. 

Te deseo una semana llena de resurrección y rebosante de vida y esperanza. Y seas más o menos creyente o cristiano, todos nos podemos preparar para vivir bien esta Semana Santa, sea en el nivel cultural, espiritual o personal. No la reduzcas a unos días de descanso o vacaciones, que también lo son, pero no sólo ni principalmente eso. Son días especiales para pensar, para despertar y renovar nuestra fe, para salir de nosotros mismos, para cultivar y profundizar relaciones, para vivir más tiempo de calidad con nuestros seres queridos, para recorrer con Cristo el camino solidario de la cruz y el sendero luminoso de la resurrección. Es tiempo para despertar nuestras conciencias adormecidas a tantos sufrimientos lejanos y cercanos que nos recuerdan que la cruz sigue desfilando, no sólo en la procesiones de nuestros pueblos y ciudades, sino principalmente y sobre todo en tantos seres humanos que sufren, y también en tantos seres humanos que aman y entregan a diario su vida por los demás. 

Con todo mi cariño y mis mejores deseos de paz y amor.

Tu amigo siempre.

Diego Millán García, C.S.V.