REFLEXIONES POR DIEGO MILLÁN
" Somos lo que nos proponemos"
Queridos amigos y amigas:
Sin duda que muchas veces habéis oído aquello de "cualquier tiempo pasado fue mejor". Yo no estoy muy de acuerdo con que eso sea siempre así.
Llegó Julio con calor y con vacaciones escolares de verano recién estrenadas. Media España peregrina a los centros turísticos y las ciudades, entre ellas Madrid, se va despoblando paulatinamente hasta el gran éxodo de Agosto. Mientras en el el otro hemisferio hacen acopio de ropa y de estufas para sobrellevar el frío, por estos lares norteños hacemos acopio de agua para refrescarnos de la canícula. Pero es hermoso el verano, al menos a mí me gusta. Me encantan los días casi interminables de luz; el bullicio de la gente que abunda por las calles; la tertulia de las terrazas en la noche.
Desplegamos en este tiempo nuestras
mejores galas sociales y la madrugada muchas veces nos encuentra en compartir
ameno con amigos o en desvelamiento insomne por el calor. Es hermoso Madrid, aun
con sus obras y sus atascos. Hoy, una vez más, me he sentido privilegiado de
vivir en esta capital de las Españas, ciudad abierta, acogedora, cosmopolita
como nunca, cultural, cálida y a veces con sabor a pueblo grande. He visitado
una vez más su fantástico Museo del Prado, una de las pinacotecas mejores del
mundo, y sin duda la mejor en cuanto a Velázquez y Goya se refiere. Pero hoy ha
sido una ocasión única e histórica para ver una exposición antológica de
Picasso junto a los maestros
clásicos de la pintura, conmemorando los 25 años de la llegada del cuadro
picassiano "El Guernica" ylos 125 años del nacimiento de este genial
pintor malagueño y español. Hoy me he empapado de belleza, de color, de
formas. Hoy he comprobado una vez más a lo que es capaz de llegar el ser humano
cuando se lo propone. Hoy he certificado que esfuerzo y genio, cuando van de la
mano, logran resultados dignos de seres superiores. Porque la vida es eso, una
mezcla de genio y de voluntad, de poesía y de cotidianidad, de fuego y de
simplicidad. Es cierto que sólo algunos seres privilegiados, como estos
imponentes pintores, logran sacar lo mejor de sí mismos plasmándolo en una
obra de arte.
Pero estoy convencido de que todos poseemos esa fuerza interior que se llama voluntad y que nos hace llegar hacia donde nos proponemos. Pero muchas veces nuestra vida está llena de propósitos frustrados o no realizados, esperando a ponerlos en práctica en otro momento. Propósitos diarios de ser mejores, de tratar mejor a los demás, de conseguir mejores resultados en el trabajo, de ir a visitar a tal familiar o amigo, de llamar por teléfono para pedir disculpas, de disfrutar tranquilamente de unas horas gratuitas de familia o de ocio personal. Se nos va la vida en buenos propósitos y luego lamentamos no haberlos llevado a cabo. Dice un refrán español: "El infierno está lleno de buenas intenciones". O sea, de buenos propósitos que no van acompañados de la voluntad efectiva de realizarlos. O sea, de olvidos más que de maldad. Y de esto trata el mensaje que os envío esta semana.
Es un poco más largo que otros,
pero leedlo hasta el final, creo que os hará bien como me lo ha hecho a mí. Lo
dice otro refrán: "No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy". Yo
me he propuesto seguir en comunicación con vosotros durante este mes de Julio
con mensajes que nos refresquen el alma si estamos en el hemisferio norte, o que
nos calienten el corazón si estamos en el hemisferio sur.
También os mando un muy hermoso mensaje que nos invita a aprender de las cosas
y a tener derecho a equivocarnos. Vivid el hoy, el presente, en profundidad,
disfrutando de las personas y de las cosas sencillas. No dejéis para mañana el
ser amables, acogedores, sonrientes, amistosos, educados, pacificadores, justos,
honrados. Vivid cada día como un regalo de Dios y un desafío que realizar: la
de ser cada día mejores personas y sembrar este mundo de buenas acciones y
sentimientos. Y a los que ya habéis comenzado las vacaciones, os deseo un
verano descansado y disfrutado en familia, con los amigos, contemplando y
valorando la belleza de la naturaleza y de las cosas más humildes. Y a mis
hermanos y hermanas de la Comunidad Viatoriana, reunidos en Roma, un saludo muy
especial y la
cercanía de mi oración por el fruto positivo de su Asamblea y Capítulo
General.
Con todo cariño.
Diego Millán García, C.S.V.