REFLEXIONES POR DIEGO MILLÁN

"Tú puedes, cuenta conmigo"

Queridos amigos y amigas:

Bajo un sol primaveral que se cuela atrevido y luminoso por los cristales de mi habitación, Madrid amanece pintada de un cielo hecho jirones de nubes que invitan a la calma, al sosiego, a la contemplación tranquila de lo gratuito, a la mirada detenida en los otros como otros, no como autómatas sin rostro que
se cruzan cada día en mi camino.

Llega el verano en el hemisferio norte, se huele en el ambiente las vacaciones escolares, hay más sol, más luz, más calor, más alegría en los rostros. Es hora de dar envidia a mis amigos y amigas del hemisferio sur. Así es la vida, hecha de contrastes. No todos vamos siempre al mismo compás, con el mismo ritmo. Pero sí con un mismo sentimiento: el sentimiento de sentirnos cercanos en el corazón, personas que nos apoyamos y animamos los unos de los otros. Porque todo lo podemos cuando tenemos a alguien a nuestro lado que cree en nosotros. Estoy convencido de este inmenso poder del ser humano cuando se compagina en él la fuerza de voluntad con la ilusión, unas metas, un sentido a la vida, una creencia en las propias capacidades y posibilidades, una fe, un amigo junto a ti.

Lo veo cada día en mis propios alumnos, en las personas que me rodean. El otro día le dije a uno de ellos: "tú puedes". Y se le iluminó la cara y pienso que se le ensanchó la autoestima y el corazón. Al fin y al cabo, somos seres maravillosos pero frágiles y necesitados de una palabra de amor y de ánimo. Somos un poco como los animales, y también las flores, que nos crecemos cuando somos acariciados en el cuerpo y en el alma.

Vivimos en un mundo donde va creciendo la distancia y la indiferencia, la comunicación virtual globalizada, pero a veces nos cuesta el tú a tú, el día a día, la comunicación sincera. Podemos perder el calor de la palabra directa que llega a los recovecos más íntimos del ser y lo hace despertar y resurgir.

Nuestra sociedad mediática nos presenta modelos de éxito que no todos podemos conseguir, y muchos entran en la depresión de sentirse excluidos de ese altar de la fama, del dinero, del poder. Se nos dice: "eres lo que tienes, lo que aparentes, lo que escalas incluso sobre los demás; eres tu marca de coche, los metros cuadrados de tu casa; los centímetros de músculos de tu cuerpo; la marca que vistes; la pareja que luces". 

Pero no es así. "Somos lo que somos, somos lo que luchamos, somos lo que nosotros mismos nos creemos, somos los ideales con los que soñamos, somos lo que queremos ser, somos en definitiva, lo que amamos". 

Qué suerte es tener personas cercanas que nos animan, que nos aconsejan, que nos ofrecen su mano, que nos dicen un simple "tú puedes, cuenta conmigo". 

Y qué hermoso sería que nosotros fuéramos, cada uno, tú y yo, de esas personas positivas que alegran la vida a otras, que transmiten fuerza, apoyo, ánimo, que no se hunden a la primera, que creen en el otro, que no tienen miedo de expresar sentimientos, que construyen un mundo que posibilite que todos, no sólo unos pocos mediáticos, puedan luchar por sus sueños y los ayudan a realizarlos. 

Os mando un hermoso mensaje en el que humildemente nos pedimos ayuda unos a otros, en el que nos ofrecemos apoyo y ánimo unos a otros, en el que se nos invita a que haya siempre en nuestros labios un "se puede, amigo; no te hundas, no te desanimes". Todos podemos equivocarnos, todos podemos fallar, porque somos humanos. Lo humano es caerse. Lo divino es levantarse y seguir adelante. Perder una batalla no significa perder la guerra. 

Hace poquito volví a ver con mis alumnos una hermosísima película que si no habéis visto os recomiendo, aunque el final nos deje un cierto mal sabor a derrota. La película, con una genial interpretación de Hilary Swank, se llama: "Million dollar baby", de Clint Eastwoood, y nos habla de sueños, de luchas por conseguir ideales, de la importancia de creer en ti mismo, y confiar en alguien que confía en ti.

Deseo, pues, que comiences esta semana con ánimo, con ganas, con espíritu de lucha, aunque hayas tenido alguna caída, algún fracaso, alguna desconfianza, algún tropiezo. Hoy los cristianos celebramos el día del Corpus Christi, el día en que recordamos el inmenso gesto de amor de Cristo por nosotros al quedarse como Amigo para siempre, alimento y apoyo en el peregrinar por este mundo. Este día es también el día de Caridad, día del Amor, día de la Solidaridad con Humanidad y con la Creación entera. Un buen día en que a nivel internacional se nos llama para tomar conciencia del buen uso del agua ante el
imparable ascenso de la sequía y de la desertización del planeta. Y en Chile, y no sé si en otros países de Latinoamérica es el día del Padre. Si es así, mi felicitación para todos mis amigos chilenos y latinoamericanos que son padres. 

¡Feliz y animadora semana a todos!. Con todo mi cariño de amigo y mi agradecimiento por vuestra amistad.

Diego Millán García, C.S.V.