REFLEXIONES POR DIEGO MILLÁN
"Utopía"
Queridos amigos y amigas:
Sin duda que muchas veces habéis oído aquello de "cualquier tiempo pasado fue mejor". Yo no estoy muy de acuerdo con que eso sea siempre así.
Cada época tiene sus cosas buenas
y malas, y sin duda que hay muchas de nuestro tiempo presente que son un avance
muy positivo en la historia de la humanidad y de lo cual debemos alegrarnos
sinceramente. Pero
sin pecar de nostálgicos ni de catastrofistas, es cierto que los que tenemos ya
alguna que otra década, vemos que se han ido perdiendo ciertos valores que eran
buenos y que nos hacían bien, y que es una pena que nuestra sociedad consumista
y nuestras prisas los hayan ido desvaneciendo y orillando, como si no fueran
esenciales para ser mejores personas y, en definitiva, para ser felices.
De esto trata el mensaje que os mando, que deseo que os guste y os haga pensar aunque sea sólo unos minutos, recogiendo de él algún valor bueno para nuestro día y nuestra semana. Habla de utopías, eso que parece que hemos perdido en nuestro mundo, a base de ser tan pragmáticos y realistas.
Ya ni nuestros adolescentes y jóvenes
saben qué es eso de la "utopía", sumergidos como están en vivir al
día, muchas veces prisioneros del consumo, la moda, los botellones, las
tendencias que marcan los "ídolos mediáticos" de nuestra era cibernética.
Y eso me preocupa mucho, porque si algo caracteriza a los jóvenes
son las utopías y los ideales de hacer un mundo mejor.
Ojalá este mensaje nos sirva a todos para no perder ese horizonte de posibilidades positivas y de hacer realidad otro mundo más justo y más humano, acorde con el proyecto original de Dios.
Recordaremos el día 21 de Octubre la fiesta del patrono de mi Congregación, San Viator, fundada por un sacerdote francés llamado Luis Querbes. Ambos creyeron en la utopía de mejorar su entorno, haciendo lo más hermoso que se puede hacer para preparar un futuro mejor: la educación de niños y jóvenes.
Miremos a estos grandes santos y seres humanos, como otros muchos, que han dejado un camino abierto de bondad, sencillez, fe y solidaridad, valores siempre actuales que no debemos perder.
Para terminar, he leído una frase hoy en un periódico que me ha gustado y la he anotado para escribirla aquí ahora: "La felicidad es en realidad una cosa muy sencilla, es la suma tranquila de pequeñas cosas".
Bonito, ¿verdad?. Pues hagamos que la utopía se haga realidad en todas esas pequeñas cosas y detalles de la vida cotidiana, hechos con mucho amor y con una gran alegría.
Con cariño.
Diego Millán García, C.S.V.