Solemnidad Nuestra Señora de los Dolores

El 9 de agosto de 1.692, S.S. Inocencio XII, acogiendo un vivo deseo de todos los Siervos de María, ratificaba el decreto con el que la S. Congregación de los Ritos reconocía a la Virgen de los Dolores como Patrona Principal de la Orden.

En la Solemnidad del 15 de septiembre celebramos la Virgen de los Dolores con tono y contenidos pascuales. Es la fiesta de la glorificación del dolor que la Virgen sufrió con su Hijo para la salvación del género humano: <<desde la humildad del pesebre hasta la ignominia de la cruz>> (I Visperas Antífona Magnificat). Junto al árbol de la vida, el dolor de la Santísima Virgen germinó en frutos de gracia y amor. Por eso Dios Padre la ha glorificado con la gloria misma de su Hijo. En el cielo la Dolorosa en la Reina de los mártires, la gloriosa Señora, la Madre llena de misericordia, la Patrona que vela por sus siervos y siervas.

La solemnidad de la Virgen de los Dolores del 15 de septiembre es considerada por todos los pertenecientes a la Orden y Familia de los Siervos de María como la celebración principal durante el año. La Virgen de los Dolores es celebrada por todos los Servitas como la Patrona principal de la Orden.

Para algunas fraternidades, especialmente para aquellas que han sido fundadas en los siglos XVIII y XIX y hasta en la primera mitad del siglo XX, caso de esta Fraternidad de Cádiz, el culto a la Virgen de los Dolores, tanto público como privado, es parte fundamental de su actividad. La memoria de la Virgen al pie de la Cruz el quinto viernes de cuaresma, así como fiesta de la Virgen de los Dolores el 15 de septiembre, constituyen para muchísimos miembros de las fraternidades seglares momentos que no pueden ser celebrados sin un clima de fiesta. Donde las tradiciones locales piden o permiten una celebración suntuosa, los Siervos de María seglares se distinguen por su presencia cualificada y reverente.