BREVE HISTORIA DE LA ORDEN SEGUNDA SERVITA

 El origen de la Segunda Orden Servita, esto es, de las religiosas Siervas de María contemplativas lo encontramos en la figura de Santa Juliana de Falconieri. Ella no solo vivió o convivió con los inicios de nuestra orden, sino que con el correr del tiempo fue reconocida como “fundadora de la rama femenina de la orden”, pese a no haber fundado ninguna congregación religiosa.

 Santa Juliana que recibe el hábito de manos de San Felipe Benizio, una vez mueren sus padres, se reúne junto a otras compañeras para fundar una comunidad de Vírgenes, lo que hace el 3 de julio de 1.332, consagradas a la alabanza, dedicadas a la oración.

 Fue el ejemplo dado por Santa Juliana lo que llevó a la creación de estas comunidades de monjas contemplativas.

 Con respecto a España, la llegada de los frailes allá por el siglo XIV, fue seguramente acompañada, o incluso precedida, por la llegada de monjas de clausura de la misma Orden, que establecieron sus monasterios en lugares cercanos a los elegidos por los frailes con el fin de mantener vivos los lazos de fraternidad y el estilo propio de la Orden.

 La provincia española cuenta desde el pasado 11 de marzo de 2.002, con la primera Sierva de María española beatificada por el Santo Padre, la Madre María Guadalupe Ricart Olmos, quien después de consagrar su vida en el Monasterio de Clausura de Ntra. Sra. al Pie de la Cruz, en Valencia, fue mártir de los actos acaecidos el 2 de octubre de 1.936.

 La orden cuenta actualmente en España con tres monasterios, a los que tenemos que unir los dos con que cuenta en Mozambique.