HISTORIA
DE LA O.S.M.
La Orden de los Siervos
de Santa María, es una orden mendicante, que tiene su origen en la edad media,
más concretamente en el siglo XIII, en la Florencia Italiana de 1.233, ciudad
que censó a más de 40 mil habitantes, dando una idea del empuje y grandeza que
alcanzaba y a la vez la miseria y necesidad que también crecían . Por allí
pasaron grande Santos, tales como San Francisco de Asís y Santo Domingo de Guzmán
que dejaron huella de piedad en muchas personas con sentimientos cristianos.
Según
algunos historiadores, pertenecían a una congregación religiosa seglar
denominada Los Laudenses, siete jóvenes comerciantes que sintieron la llamada a
una vida de compromiso y dedicación a los más necesitados y para ello pidieron
el auxilio espiritual y terrenal al Obispo de la Diócesis Monseñor Ardingo,
que no dudó en ayudarles y concederles forma de vida y hábito gris de tosca
lana, además de un terreno a la salida de la ciudad, llamado PORTA DI BALLA
donde se establecieron estos siete santos hombres llamados: ALEJO, BONFILIO,
AMADEO, BONAYUNTA, MANETO, SOSTENES y HUGO que pronto alcanzaron gran fama de
caridad y espíritu de unidad con todos los hermanos.
Pasado
un tiempo, volvieron al Obispo para solicitar nuevamente su auxilio y buscar un
lugar más apartado donde vivir en comunidad y fraternidad cristiana como ellos
deseaban, éste, no dudó en conceder un terreno a 18 km. de la ciudad, situado
en la cima de Monte Senario, lugar apartado del mundo en medio de un espeso
bosque de abetos, propicio para sus deseos.
Nuestros
siete santos hombres construyeron en las piedras mismas unas pequeñas celdas
donde habitaban y una capilla donde celebraban los oficios divinos y practicaban
todos los ejercicios de piedad Mariana, ya que el
espíritu que les unían era
el amor y veneración hacia la Santísima Virgen, madre de Dios y verdadero
ejemplo de humildad y servicio a los demás.
Cuenta
la legenda de origine, que la noche del 15 de agosto de 1.233 se encontraban
celebrando la vigilia de la Asunción de Nuestra Señora, cuando se les presentó
la Santísima Virgen y les comunicó su deseo de que fundasen una Orden para
venerar sus Dolores y estar al servicio de los más necesitados, para ello, les
dio las reglas de San Agustín y el hábito negro que compadeciera su dolor.
De
esta manera, nacieron los frailes Siervos de María, aunque su personalidad jurídica,
su aprobación pontificia no la consiguieron hasta pasado unos 70 años, y así
el 11 de febrero de 1.304, del que en este año se celebran sus 700 años, el
Papa Benedicto XI, dominico, en su primer año de pontificado, otorgó una bula
desde el Palacio Papal de Letrán en Roma, dirigida al Prior General y demás
frailes, dando comienzo con las palabras DUM LEVAMUS. Con ella aprobaba su regla
y sus constituciones y consecuentemente creaba la Orden de los Siervos de Santa
María.