
Ocupaba
la sede gaditana el Excmo. e Iltmo. Sr. D. Lorenzo Armengual de la Mota, ilustre
malagueño que la gobernó con gran acierto y sabiduría, dotándola con su
fortuna personal, de instituciones y edificios que aún hoy tienen total
vigencia.
En
pleno siglo de oro español, en el año 1.727, el Vice-Provincial de la Orden
Capuchina de Andalucía, con sede en Cádiz, Fray Francisco de Jaén, para
solucionar asuntos relacionados con su orden, viajó a la ciudad eterna y fue la
casualidad o quizás el destino, el que quiso, que se encontrara en una calle de
Roma con el Santo Padre, Benedicto XIII, que como era su costumbre iba a visitar
el Convento de San Marcelo, sede de la Casa Generalicia de los Padres Siervos de
María, donde oraba ante la imagen de la Dolorosa, de la que era un ferviente
devoto. Saludado con toda clase de reverencia como era preceptivo y entrando en
conversación, supo el Papa su origen y por tanto de la obra que a su expensa
estaba haciendo el Obispo Armengual, al fundar y construir una nueva Parroquia
bajo la advocación de San Lorenzo Mártir.
No
dudó este Santo hombre en pedirle que se dirigiera al Padre General de los
Frailes Servitas y solicitase de su parte, le extendiese
patente de erección, para fundar una V.O.T. en nuestra ciudad, además
de facultad para imponer el Santo Escapulario, todo ello, acompañado de
una carta personal del Sumo Pontífice dirigida a D. Lorenzo explicándole sus
deseos de propagar la devoción a la Stma. Virgen de los Dolores.
Así el 13 de Marzo de 1.727 Fray Pedro María Pieri Senensis, Prior General de la Orden, expedía la patente solicitada para su fundación en la Parroquia de San Lorenzo de Cádiz, siendo el propio Obispo el primer gaditano que vistió el Santo Escapulario de los Servitas.
La
imagen primitiva de la Orden fue ejecutada en 1.729 por D. José Montes de Oca,
quedando ubicada en lo que años después, fue y es el primer arco de entrada a
la actual Capilla de María Stma. de los Dolores.
A
lo largo de sus más de 275 años de historia, quizás el lazo de unión más
arraigado, en los hermanamientos de la Orden, data de Mayo de 1.766, cuando
nuestra Fraternidad y la Comunidad de Religiosas Concepcionistas Franciscanas
del Convento de la Piedad, conocidas popularmente como las Descalzas, firmaban
carta de hermandad. En dicho Convento hacía la Orden estación de penitencia,
los años que
procesionaba su Patrona la Stma. Virgen de los Dolores, y mucho antes de hacerlo
en la S.I Catedral.
El
año 1.987, Juan Pablo II, lo declaraba Año Mariano, y con tal ocasión, la
bendita Imagen dolorosa, se trasladó al primer templo de la diócesis,
celebrando en la Catedral el Solemne Septenario, que se le dedica en el mes de
Septiembre coincidiendo con su festividad, siendo predicado por el capuchino
Fray Ricardo de Córdoba, y fue la tarde noche del día 8 de ese mes, al pasar
por el Convento y hacer estación nuevamente en el mismo, le fue entregada por
la Madre Abadesa, Sor Mª Benita González en su nombre y en el de la Comunidad,
la Medalla Concepcionista, que desde entonces luce en su pecho la Stma. Virgen.