Solidaridad con los Siervos y Siervas de María en Mozambique
En una información reciente (Crónica de un viaje a Mozambique), compartía con los lectores/as de algunos de nuestros Boletines y Revistas OSM, la experiencia de servicio vivida entre nuestra Familia Servita, con motivo de un mes dedicado a la formación de nuestros jóvenes religiosos y religiosas y también de los seglares.
Querría ahora ampliar esa información, para una mayor sensibilización, con relación a los proyectos que nuestros frailes (Matola); monjas (Monasterios de Nampula, Lichinga y Chokwé); y religiosas (Siervas de Santa María del Cenáculo, en Chicumbane, Xai-Xai), además de 5 Fraternidades de la Orden Seglar, están llevando a cabo actualmente en Mozambique, dentro de una perspectiva de misión como intercambio de dones que nos enriquece a todos. En la península Ibérica (España y Portugal) contamos también con una presencia de la Orden significativa, en la que los seglares son los más numerosos. De hecho, en España tenemos 4 comunidades de frailes; 3 monasterios contemplativos; 4 comunidades de Mantellate Siervas de María; representantes de los dos Institutos Seculares; unas 10 Fraternidades de la Orden Seglar; numerosos grupos de Hermandades y Cofradías de la Dolorosa. Y en Portugal, hay una comunidad de Siervas de María Reparadoras y 1 fraternidad de la OSSM en Lisboa (Nuestra Señora de Belém).
Creo que “sentir como algo de nuestra Familia” lo que están haciendo ahora nuestros frailes y hermanas en Mozambique es un motivo de orgullo, pues con ello “a los de aquí” (mundo del “norte”) se nos abren otras dimensiones de fraternidad, que en parte “relativizan” nuestras propias dificultades, nos hacen valorar mucho mejor lo que tenemos, nos ofrecen posibilidades de compartir más allá “de la vecindad”, y nos enriquecen con nuevos valores humanos y religiosos, al tiempo que nos hacen tomar conciencia de la necesidad de un compromiso mayor en la causa de la solidaridad, que es una dimensión no optativa de nuestra fe. A millones de personas, hermanos y hermanas nuestros, les falta aún hoy muchísimo para poder vivir una vida minimamente digna, y no tienen acceso a unos bienes tan comunes como agua, luz, transporte, alimentación básica, educación, asistencia sanitaria, reconocimiento de derechos y deberes de protección jurídica, seguridad social, libertad de expresión y asociación, garantías de igualdad social, libertad religiosa, etc. No vale decir que...”aquí también es tierra de misión”, y que “aquí también tenemos pobres”, como queriendo decir que...no hace falta ir muy lejos para....”hacer caridad”, o para hacer voluntariado, o apoyar proyectos o...evangelizar. Esto es en parte cierto, pero no lo es de manera absoluta. No se trata de una opción alternativa: o apoyo y me comprometo aquí (en mi barrio, parroquia, realidad ambiental), o lo hago allí (misiones, proyectos en Mozambique, etc.). No se trata de elegir: o esto o aquello, sino de cambiar una sola letra: poner una “Y” en lugar de una “O”, o sea, hacer esto sin dejar lo otro, porque ahí está la riqueza y el intercambio de dones. Y aún así, hay diferencias abismales entre nuestro mundo de “aquí” y el mundo de “allí”, en todos los niveles, buenos y malos. Hemos de estar abiertos a la solidaridad local y global, como parte de nuestro compromiso de fe y de Siervos/as. A nivel de comunión orante y fraterna, y a nivel de solidaridad afectiva y efectiva (amistad cercana, presencia, colaboración, apoyo de proyectos, etc.). Necesitamos incorporar “la misión y las misiones” en nuestro proyecto de vida cristiana y servita, a nivel personal, comunitario, parroquial, etc. Y necesitamos aprender muchas cosas que nosotros tal vez incluso hemos perdido y que los pueblos del llamado “tercer mundo” aún sí tienen: alma, espiritualidad, valores humanos y religiosos, respecto de la creación, capacidad de solidaridad, valor del tiempo, capacidad de acogida, saber compartir, etc. Estamos llamados, creo yo, a una fraternidad más grande, más global, se dice hoy, pero a partir de un compromiso en el propio ambiente.
Algo que creo muy importante, y tengo la impresión de que no siempre somos conscientes de ello, es la cercanía a nuestros hermanos y hermanas misioneros. Una cercanía de amistad muy necesaria porque en realidad están insertos en otra cultura muy distinta de la propia. Y luego, apoyo permanente para llevar adelante las obras que ellos realizan, gracias y en nombre de todos, para el bien de la gente.
Nuestros frailes y religiosas hacen de “puente” entre culturas, iglesias y sociedades. Pero no es fácil y, con frecuencia, hay que pagar un precio (a veces, la salud, otras el cansancio, otras las crisis, etc.), excepto si se tiene una buena “salud integral” (motivacional, de fe, y física) y se cuenta con el apoyo cercano y continuado de amigos y colaboradores.
Por todo esto, en mi opinión, sería muy conveniente que nuestras comunidades mantuviesen viva, en todo servicio y apostolado, la conciencia-vocación de la misionariedad (en su doble aspecto de solidaridad en la fe y compromiso humanitario) y no de forma conyuntural sino como dimensión integrante de la fe, y permanentemente. Es insuficiente una “jornada anual misionera OSM”.
Creo
que hoy en Mozambique esta doble acción pasa por la atención y cuidado de
cuatro áreas fundamentales, presupuesta la dedicación a la pastoral y
evangelización de comunidades cristianas adultas en la fe y en el compromiso
social:
a) La educación de niños, jóvenes y adultos (estudios y formación profesional)
b) La acogida de huérfanos y enfermos (sida)
c)
El acompañamiento y formación de candidatos a la vida sacerdotal y
consagrada
d) La promoción de proyectos humanitarios y de desarrolo.
¿Qué hacer como Familia OSM ante esta realidad desde España y Portugal, y desde otras partes de la Orden? Algunas sugerencias:
1.-¿Qué tal si el Secretariado de Misiones preparase una revista monográfica, al estilo de la preciosa revista “Siervos de María”, sobre la realidad misionera OSM en Mozambique, con proyectos específicos de los frailes, de las monjas, de las hermanas, de la OSSM?
2.- ¿Qué tal si en nuestras parroquias, santuario, capellanías, pastoral sanitaria, educativa, etc., etc. se hablase periódicamente o, si fuese posible, se instalase un mural o tablón de anuncios relacionado con noticias, informaciones, presentación de proyectos, etc., referidos a las diversas presencias de la Orden en Mozambique?
3.- ¿Qué tal si cada Fraternidad, Hermandad, Cofradía, Comunidad, Parroquia, Santuario, etc., se comprometiese en financiar, en parte o totalmente, uno o varios proyectos en favor de las obras que realizan frailes, monjas, hermanas, seglares...?
4.- ¿Y no están ya los tiempos maduros para abrir un espacio en el sitio web de la Provincia específicamente para los temas misioneros, que ya promueven las diversas expresiones de nuestra Familia en Mozambique, p.e., el tema de las adopciones a distancia, pequeños proyectos, becas, etc.?
5.-
Ejemplos de proyectos a adoptar, podrían ser:
A) Beca anual para garantizar a un niño desnutrido una alimentación base: 300 euros
B) Beca anual para estudiantes de escuela primaria: 150 euros
C) Beca anual para candidatos/as a la vida religiosa OSM: 600 euros (300 estudios; 300 alimentación)
D) Beca anual para estudiantes universitarios: 600 euros (solo estudios)
E) Beca anual para la manutención de un anciano/a: 300 euros
F) Apoyo económico para construir una Capilla en el nuevo convento OSM, abierta a la comunidad cristiana del lugar (Matola-Gar)
G) Apoyo económico para la construcción de una sala multiuso para los estudiantes OSM de Matola
H) Apoyo económico al Centro para Niños de la Calle “Nueva Esperanza”, 20 internos y 80 internos, en donde aprenden algunos oficios (jardinería, cerámica, carpintería..)
I) Apoyo económico para que algunos jóvenes puedan acceder a la Univesidad
J) Apoyo económico a las Escuelas Secundarias y Primarias de Matola y de Xai-Xai (material escolar, pago de profesores, manutención de estructuras...)
K) Adopciones a distancia de niños con nuestros frailes y hermanas en Matola, Xai-Xai, Lichinga y Nampula (20/25 euros al mes por niño/a)
L) Apoyo económico a los Centros para huérfanas y huérfanos en Matola, Xai-Xai, Lichinga y Nampula (cada una de estas presencias OSM tiene un centro para huérfanos); (la casa para 40 huérfanas, entre 4 y 17 años, en Lichinga, necesita ser totalmente amueblada)
M) Apoyo para Casas de Acogida de Ancianos (Matola, Xai-Xai)
N) Apoyo para actividades catequéticas y de evangelización
O) Apoyo para comprar dos vehículos totalmente necesarios para los Monasterios de Lichinga y de Chokwé (transporte de personas y mercancías)
P) Apoyo para la construcción de un nuevo Monasterio de nuestras Monjas en Xai-Xai
Q) Apoyo para proyectos pastorales, eduactivos, de pastoral rural y urbana
R) Apoyo para proyectos humanitarios (guarderías, centro desnutridos...)
S) Apoyo para proyectos manutención de vehículos, edificios, y maquinarias para la agricultura.
T) Apoyo para las Casas Post-Hogar (casitas en donde los jóvenes se quedan algún tiempo mientras encuentran trabajo, una vez que han dejado el Hojar de Huérfanos, por razones de edad).
Estas son...algunas de las posibles iniciativas con las que se puede colaborar en favor de nuestras Misiones en Mozambique: ¡Viva la fantasía de la caridad!
Muchas
gracias.
Fray Honorio Mª Martín Sánchez, OSM (honorioosm@hotmail.com)
Mozambique, julio 2007