¿ Puede tener sentido hacerse Siervo de María hoy?
... Yo desearía que los Siervos fuesen personas más insertas en el corazón del pueblo, en una relación existencial con la fe del pueblo, con su vida y sus esperanzas. Una presencia testimonial, de sencillez, de pobreza, de evangelización. Una presencia mariana como la de la Virgen en medio de la Comunidad Primitiva, que era una comunidad, pobre perseguida. Una presencia sencilla, de animación evangélica, discreta, como fue siempre la presencia de la orden en toda su historia; sin grandes figuras, sin grandes santos, sin grandes intelectuales,... pero una presencia eficaz, viva, silenciosa, decisiva,... como la de María en medio de la Iglesia primitiva.
Me siento muy feliz de ser Siervo de María. Muy feliz por muchas cosas, pero sobre todo por tres: en primer lugar, porque los Siete Santos, y la orden en general, me trasmitieron esa figura maravillosa, que es la figura de María. Si no hubiera sido por la orden, ¡claro está!, la habría recibido de la Iglesia, porque la Virgen es una figura eclesial; pero no con aquella profundidad y riqueza, con aquel <<privilegio>> con que la tiene la orden. Siempre estaré agradecido a los Siete Santos porque tuvieron esa intuición.
En segundo lugar, por la extrema libertad de la orden. Pienso que la caracterización de la orden es la figura de la Virgen. Pero se puede ser ermitaño, monje, misionero, obrero, artista, intelectual, teólogo, ignorante, sabio,.. se puede ser de todo en la orden. Es la orden más abierta, más libre. Cada uno puede tejer su vida de manera absolutamente nueva. original. La única figura central, el único eje es esa figura de la Virgen, en torno a la cual estamos todos unidos. Uno con sus libros, otro con sus sistemas de trabajo, otros con ... en fin. Yo no creo que exista un orden más libre. Por eso yo siempre he dicho que lo típico de la orden es ser <<atípica>>, no tener una imposición. También la figura de la Virgen es una figura libre y liberadora.
Y en tercer lugar, porque nuestra orden es un grupo pequeño, sencillo, reducido, humilde. No es demasiado conocido a nivel mundial, no tiene grandes figuras, escritores o teólogos, o cualquier otra cosa; y esto facilita que sea sencilla y, por lo tanto, le da un toque de humildad, de pequeñez, que es muy importante.
Fray Clovodis M. Boff, O.S.M.