SERVITAS GUADIX (GRANADA)
La hermandad de María Santísima de los Dolores, Primitiva Hermandad de Esclavitud de María Santísima de los Dolores, con sede desde su fundación en la Iglesia del Convento de la Purísima Concepción, tiene sus orígenes en el siglo XVII, aunque está documentada en el año de 1.771.
La
iglesia fue terminada el 16 de febrero de 1655, siendo trazada por el maestro
Juan de Vega, aunque las sucesivas reformas introducidas hacen que su interior
carezca de gran valor artístico. La imagen de la Virgen está
situada en la primera hornacina a la derecha.
La Hermandad desde su orígenes siempre ha celebrado, allá por el mes de septiembre, la fiesta de los "Dolores Gloriosos".
Era ésta desde su fundación una hermandad de gran raigambre y solera, contando con múltiples adhesiones por parte de los accitanos. Producto de ello eran las donaciones que recibía de sus cofrades o devotos; como botón de muestra podemos señalar la realizada por don Antonio París en 1798, cifrada en una casa situada en la calle Ancha y tasada por la cofradía para su venta en 22.180 reales. Aún conserva en su poder el censo de una tierra situada en el pago del "Berzal", por el que perciben 3.820 pesetas, donada por la familia Barthe.
La cofradía, en su primera etapa, realizaba su estación de penitencia el Viernes Santo por la mañana desde la misma iglesia de la Concepción, para unirse a los "pasos" que procesionaban desde la iglesia de Santiago. Sus cofrades tenían que sufrir el inconveniente que suponía para ellos tener la residencia canónica en un convento de clausura, ya que a instancias de un mandato episcopal debían de tener listo el "paso" para el Miércoles Santo por la mañana, con objeto de no entorpecer los actos de las monjas en esas fechas.
Tras
la Guerra Civil tiene lugar su refundación el 17 de febrero de 1950,
procesionando por vez primera un año después. Destruida la antigua imagen, se
aprovecharán los restos del grupo escultórico de Nuestra Señora de las
Angustias, obra de Ruiz del Peral, que había sido destruida; así, pues, la
cara y las manos se adaptarán a la nueva Dolorosa, cuyo resultado fue una
impresionante imagen de vestir con una perfecta conjunción entre dolor
contenido y belleza serena, en el pecho lleva un corazón atravesado por siete
espadas, en alusión a los
siete dolores que fueron traspasando su alma, desde
la profecía del santo Simeón hasta la sepultura de Cristo. Sobre sus manos
lleva la corona de espinas y los clavos del madero. Un rico manto negro labrado en oro y un palio a
juego ayudan a la consecución de una de las más bellas estampas de nuestra
Semana Mayor.
La iniciativa refundadora tiene como promotor a Don Simón Reyes Troyano Campiña, Hermano de Honor perpetuo, quien junto a un grupo de accitanos constituye uno de los núcleos esenciales de la revitalización de la Semana Santa accitana.
El ajuar de la cofradía se fue reuniendo gracias a la aportación de un numeroso grupo de devotos que donaron la cruz guía, los faroles, el banderín..., al mismo tiempo que los gastos de la estación de penitencia también eran sufragados por una serie de bienhechores. En el año de 1952, para hacer frente a los cuantiosos gastos de la refundación (no olvidemos que se ponen en marcha dos "pasos"), la junta de gobierno se ve obligada a aceptar préstamos que oscilaban entre 25 y 1.000 pesetas, que irá devolviendo paulatinamente.
Nuestra Señora de los Dolores realizaba su estación de penitencia el Viernes Santo en compañía del Cristo de la Luz, aunque en algunas épocas, y de forma intermitente, también procesionaba los Viernes de Dolores, pero lo hacía sin palio. Actualmente realiza su salida procesional el Viernes Santo a las 11,30 horas conjuntamente a las Cofradías del Cristo de la Luz, San Juan Evangelista y Santísimo Cristo del Descendimiento .
Sale bajo palio negro bordado ricamente en oro fino. Su trono de alpaca plateada con adornos en oro es un magnífico trabajo artesanal de los talleres Angulo de Lucena (Córdoba).